El nuevo aniversario de la agrupación clásica penquista marcó todo un hito dentro del contexto de la presente temporada. Frente a las principales autoridades de la Universidad de Concepción, y de la cultura local, ofreció un repertorio a la altura de la ocasión compuesto por obras de Dvořák, Stravinsky y Tamara Miller, esta última compositora residente 2026 en el Teatro UdeC. Conciertos se celebraron la jornada del viernes y ayer sábado.
Es uno de los puntos altos de cada temporada sinfónica de la Orquesta UdeC, y así quedó demostrado la jornada de ayer y la del viernes. El concierto aniversario “Del canto salvaje a la ciudad salvaje”, programa especial que celebró los 74 años que cumplió la agrupación clásica penquista, fue un derroche de emoción, virtuosismo y calidad en cada una de las obras interpretadas, las cuales fueron un viaje de melodías desde lo más clásico a lo contemporáneo. Un nuevo cumpleaños que dejó en claro, el por qué es una de las agrupaciones doctas más importantes -la segunda más antigüa de Chile- y destacadas de todo el país, aportando constantemente a su desarrollo cultural y artístico.
“Celebrar 74 años de historia y tradición de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción, es nuevamente un regalo para la comunidad penquista y del Biobío, por lo tanto, esperamos seguir contribuyendo y aportando a la cultura de la Región desde una universidad, que precisamente desde aquí y con este tipo de hitos, demuestra y se ve su rol público”, dijo la Dra. Jacqueline Sepúlveda Carreño, rectora de la Universidad de Concepción.
Palabras a las que el maestro Luis Toro Araya. Batuta titular de la Sinfónica UdeC desde octubre del 2024, añadió que “significa algo muy especial el celebrar este aniversario con mi orquesta, han tenido un muy lindo progreso desde que comenzamos a trabajar juntos, me tiene muy contento. Y especialmente hoy en día, en tiempos en que es muy difícil el seguir haciendo cultura a buen nivel”.
Por su parte, para Eduardo Díaz Rodríguez, director ejecutivo de Corcudec, destacó que “son más de siete décadas en que nuestra orquesta sinfónica ha protagonizado diversas instancias de difusión de la música clásica, además de impulsar procesos de creación musical que han aportado al patrimonio musical no sólo de la Región, sino también del país. En sus filas se han formado y profesionalizado muchísimos músicos, que después han aportado de igual manera al crecimiento de agrupaciones, tanto sinfónicas como de cámara, ya sea en el país como en el extranjero”.
Un concierto fascinante que abrió con una de las obras más bellas y exigentes del repertorio universal: el Concierto para violonchelo en Si menor de Antonín Dvořák. Interpretación magistral que corrió por cuenta de la destacada cellista suiza Milena Marena (Musikkollegium Winterthur), junto a su histórico violonchelo Alessandro Gagliano de 1715. Posteriomente, fue el momento de uno de los puntos más esperados de la jornada con la interpretación de la célebre suite de “El pájaro de fuego”, de Ígor Stravinsky, obra llena de color, misticismo y ritmos vibrantes.
Para bajar el telón del especial programa, se interpretó “Recuerdo de ahora”, de la chilena Tamara Miller, actual compositora residente de la Temporada 2026 de la Sinfónica UdeC.
“La idea de esta temporada, que nombramos “Hacia nuevos horizontes”, era ampliar el repertorio de la Sinfónica hacia distintos estilos y épocas, y para este especial programa de aniversario, consideramos obras particularmente desafiante. Para ello contamos con una solista de primer nivel -Milena Marena- en una pieza muy demandante de Dvořák, una de las grandes obras para violonchelo, además incorporamos a Stravinsky, pieza con la que saltó a la fama y que se característica por ser muy desafiante para la Orquesta. Y cerramos con nuestra compositora residente, una obra con muchos colores interesantes, que mezcla diversos timbres”, resumió Toro Araya.
El director también hizo hincapié en el nombre que llevó este programa aniversario, el cual pretendió reflejar las melodías evocadas por el repertorio, “Tratamos un poco de pensar cómo se comunican los lenguajes, desde lo íntimo del concierto de Dvořák hacia lo más trival que puede representar “El pájaro de fuego”. Es decir, un poco esa es la idea, buscar un título de como dialogan estilos completamente distinto, en que creo que se pueden ver partes distintas del alma humana”, señaló.
Palabras que van en la misma dirección de lo expresado por Díaz, quien señaló que “ha sido un poco el carácter de la línea curatorial de la orquesta estos años, de cómo dialoga lo más tradicional junto con lo más vanguardista y contemporáneo”.