A un año de asumir la cabeza de la Corporación Cultural de San Pedro de la Paz, la gerente repasa en conversación con Diario Concepción, el proceso de reestructuración de la entidad, el aumento de la programación gratuita y los desafíos que marcarán su desarrollo durante el segundo semestre.
Fue en mayo del año pasado, que la periodista e ilustradora, Bernardita Neira, asumió como gerente de la Corporación Cultural de San Pedro de la Paz. Llegada que marcó el inicio de un proceso de reestructuración y saneamiento institucional traduciéndose en diversos y significativos cambios.
“Ha sido un año de mucho trabajo y satisfacciones, aunque no exento de dificultades. Recibimos la institución con varios problemas administrativos, juicios y multas; así como elencos sin financiamiento y la infraestructura en mal estado. Gracias al apoyo de la municipalidad y del concejo logramos ponernos al día y contar con las condiciones básicas para transformar la Casa de la Cultura en un espacio moderno, abierto a la comunidad y más amigable con los usuarios, lo cual nos llena de optimismo ante lo que está por venir”, resumió Neira en conversación con Diario Concepción.
Se destaca dentro de este período el aumento considerable de las actividades abiertas a todo público en la corporación, pasando de cuatro en mayo del año pasado a más de veinte el mismo mes de este 2026. A esto se suman los diversos talleres municipales gratuitos – cueca, tango, yoga, clubes de adulto mayor y de tejidos-, ciclo de teatro infantil los días sábados, cursos de guitarra junto a Fundación Guitarra Viva, activación de dos coros, exposiciones permanentes de artes visuales, habilitación de rincones de bienestar como cafetería, lectura infantil y ludoteca.
“Todo esto es gratuito, pues además seguimos con el área de talleres particulares, dando más énfasis al público infantil y a los adultos mayores, y siempre incluyendo becas. Se avanzó en tener un espacio más vivo, activo, más cercano y de puertas abiertas”, expresó la gerente.
Todo esto ha ido de la mano de diversas alianzas con estidades públicas y privadas como Teatro Biobío, municipalidad de Concepción, Corcudec, entre otras. “Para cualquier institución cultural el trabajo colectivo y asociativo es crucial, en especial a la hora de maximizar los recursos disponibles que siempre se hacen pocos. Se ha notado un cambio notable en ese sentido. Recibimos aportes del programa Corredor Biobío, así como donaciones de empresas privadas e instituciones académicas que van desde equipamiento tecnológico hasta estudios de ingeniería acústica, talleres de manualidades hasta conciertos y galas folclóricas. Nuestros espacios además siguen disponibles para el apoyo a otras direcciones municipales como Adulto Mayor, Salud, Medioambiente o Deportes, por mencionar sólo algunos casos”, enfatizó.
Independiente de todo lo que se ha avanzado ¿En qué encuentra que hace falta más apoyo o encuentra que está como pendiente de subsanar dentro de la corporación? ¿Qué queda como desafío?
Antes de que termine junio estaremos terminando el proceso de ponernos al día con los requerimientos y trámites para postular a fondos concursables y Ley de Donaciones Culturales, lo cual nos abre un amplio abanico de posibilidades de expansión cultural, formación y fortalecimiento de la cartelera. Otro desafío, expresado por la comunidad, es incluir a más usuarios de barrios periféricos de la comuna. Estamos trabajando fuertemente en eso por medio de la vinculación con escuelas y liceos, incluyendo acciones en terreno como la festividad de San Pedro y San Pablo que tendremos a fines de junio en Boca Sur, y la exhibición del documental “Araucaria Araucana”, en establecimientos educacionales de la comuna.
El año pasado, por un déficit de gestión presupuestaria hubo que descontinuar algunos elencos que dependían de la corporación; pero siempre ha sido nuestra intención rearmarlos una vez que estén las condiciones idóneas. Para ello tenemos alumnos becados en violín que estudian con el profesor y director de orquesta Leandro Botto, con miras a formar una orquesta de cámara cuando estén preparados para ello, y cuando podamos financiarla.
Por otra parte, quisiéramos que durante el verano hayan más espectáculos masivos en el anfiteatro, por lo que ya estamos conversando con el mundo privado para que ello ocurra.
En ese sentido ¿Cuáles serían las novedades o destacados que vendrían para la corporación de cara al segundo semestre?
Realizaremos un festival de bandas escolares, así como un ciclo de micro-óperas gestionado por el régisseur Rodrigo Navarrete. También habrá clases magistrales por el Festival de Música de Cámara FiM.co.
También gracias a Corredorbiobío tendremos teatro familiar, un espectáculo de risoterapia y un esquinazo de Fiestas Patrias. También seremos parte del Festival Internacional de Teatro del Biobío (FTB) y del Ciclo Conce Suena; mientras que ahora en junio haremos las gestiones para que se repita el festival Jazzaut, el cual en enero pasado llenó el anfiteatro.
Lo cierto es que ha sido un círculo virtuoso. Cada semana notamos un mayor interés por ser parte de nuestras actividades, no sólo el público, sino que también de la academia, de las agrupaciones sociales, de la comunidad artística. Nunca es fácil hacer cultura, pero estamos en la senda de hacer las cosas bien y de forma responsable. Estamos avanzando y no hay vuelta atrás.