Afectada asegura que permanecerá en su hogar pese al riesgo de nuevas lluvias.
Un nuevo sistema frontal amenaza con intensificar las precipitaciones durante el fin de semana, por lo que los habitantes del sector Agüita de la Perdiz, en Concepción, permanecen atentos a la evolución del terreno luego del deslizamiento de tierra que afectó a dos familias durante las últimas horas.
Aunque la emergencia fue contenida gracias a un operativo conjunto entre Bomberos, la Municipalidad y la brigada comunitaria del barrio, los vecinos reconocen que la preocupación está lejos de terminar y que las próximas semanas serán clave para determinar las soluciones definitivas.
La remoción en masa se produjo debido a la acumulación de agua y la saturación del terreno, provocando el desprendimiento de una parte del cerro.

Municipalidad de Concepción.
De acuerdo al municipio, “se aplicó polietileno en la zona afectada para evitar que el terreno siga absorbiendo agua y así prevenir un colapso mayor. Gracias al esfuerzo coordinado de todas las unidades, se logró contener la situación y avanzar en medidas de protección para las familias y el entorno”.
La medida busca disminuir el riesgo mientras cesan las precipitaciones y puedan ejecutarse nuevos trabajos de estabilización.
Una de las familias directamente afectadas es la de Soledad, quien recuerda que el primer derrumbe ocurrió durante la madrugada.
“El problema fue que el miércoles a las 4 de la mañana se nos cayó un poco de tierra, fue un derrumbe fuerte”, relata. Explica que dio aviso a través de su lugar de trabajo, vinculado a Bomberos, lo que permitió coordinar rápidamente la visita del superintendente y posteriormente de funcionarios municipales para evaluar la emergencia.
Según comenta, la principal preocupación es que el pasaje presenta signos de inestabilidad y existe el riesgo de que continúe cediendo. En el lugar hay postes del tendido eléctrico, panderetas de hormigón y un árbol cuyo tronco quedó inclinado hacia las viviendas.
Tras la instalación del plástico protector, ahora deberán esperar que disminuyan las lluvias para completar las labores pendientes, entre ellas el retiro del árbol que amenaza con caer sobre una de las habitaciones de la casa.

Municipalidad de Concepción.
Además, los equipos de emergencia recomendaron evacuar la vivienda si el temporal se intensifica. “Aquí vivo yo con mi papá, que es de la tercera edad, y mi hijo“, explica, dando cuenta de la vulnerabilidad de su grupo familiar.
La vecina cree que el problema responde tanto a las condiciones naturales del terreno como al crecimiento urbano registrado en el sector. A su juicio, la construcción de viviendas ha ido debilitando el cerro y, debido a que el suelo posee una alta concentración de agua, las lluvias terminan transformándolo en barro incapaz de sostener su propia estructura.
Pese a la incertidumbre, Soledad asegura que la familia enfrenta con cautela el nuevo sistema frontal: “Tratamos de pensar positivo, no nos estamos preparando, yo no dejo la casa, por lo menos la casa es de mi papá, entonces si él no se va yo no me puedo ir tampoco. Sea como sea, si ha de pasar algo, ojalá estemos todos en la casa, pero pedimos que no pase nada”, expresa.
Respecto de las soluciones que esperan, señala que una geóloga ya inspeccionó el lugar y que, por ahora, las acciones se concentran en las medidas de mitigación más urgentes.
“Nos dijeron que están estudiando las cosas más fáciles en este momento, que es el plastificado, formar una canaleta para que toda el agua que va a caer sobre el plástico no se meta por debajo de la casa y haga un socavón”, explica.
María Inés González, vecina aledaña, también fue testigo de la emergencia y recuerda la rápida reacción de los residentes. Explica que inicialmente instalaron un trozo de nylon para contener el agua, pero resultó insuficiente frente al tamaño del deslizamiento.
“Tuvieron que llamar a los bomberos para que pusieran un nylon más grande y robusto, porque se estaba literalmente derrumbando todo y era peligroso porque hay postes de luz en el lugar”, comenta. Añade que la posibilidad de que el terreno arrastrara los postes generó gran angustia entre quienes viven en el sector.
A juicio de la vecina, la ausencia de un muro de contención facilitó que el agua socavara el terreno hasta provocar el desprendimiento. “El agua empezó a carcomer la tierra y como es tierra blanda, ahí cayó todo hacia la casa“, afirma.