Se trata de “Artesanía del clavicordio medieval, un arte desconocido en Chile”, del luthier e intrumentista Edgardo Campos-Seguel, cuya investigación y creación se extendió por más de un año. Instrumento que se exhibirá junto a un documental hoy en la Biblioteca Municipal de Concepción y el sábado en el Centro de Cultura Tradicional Curarrehue. Exhibiciones con entrada liberada.
Fue una idea que nació desde la inquietud y necesidad de un cercano del luthier y músico Edgardo Campos-Seguel, que surgió la creación del proyecto “Artesanía del clavicordio medieval, un arte desconocido en Chile”. Una iniciativa que tomó fuerza y cuerpo gracias a la adjudicación de un Fondart Nacional, línea Creación Artística 2025, y que luego de más de un año de investigación basándose en iconografía y tratados de los siglos XIII al XV, se presentará hoy y el sábado a la comunidad.
“Este proyecto fue motivado por un amigo francés que quería un instrumento para tocar un repertorio anterior al Renacimiento. Ahí empezó el períplo, la búsqueda, y eso me llevó a buscar principalmente en iconografía (imágenes en manuscritos, pinturas, esculturas y descripciones literarias) sobre este clavicordio, ya que no existen instrumentos de ese período que queden en museos. Lo más antiguo es de 1540 y acá estamos un siglo antes. Lo que le interesaba a él, era un período súper corto de la música entre 1450 y 1500, y eso llevó a esto”, señaló Campos – Seguel en conversación con Medios UdeC.
Puntualmente, el encuentro con este instrumento y todo lo que reodeó su creación es este 14 de mayo -18.00 horas- en la Biblioteca Municipal de Concepción, y el 16 de mayo -19.00 horas- en el Centro de Cultura Tradicional Curarrehue (Avenida Las Rosas 66B, Huertos Familiares de San Pedro de la Paz).
En dicha ocasión, se exhibirá el clavicordio y se proyectará un documental -del mismo nombre del proyecto- realizado por Belén Droguette, el cual sigue cada etapa del proyecto, desde la selección, mecanizado y ensamblaje de las maderas, al tallado de las teclas, el encordado y la puesta en marcha del instrumento musical. Además, se dará una instancia de conversación junto al luthier, quien entregará más detalles de todo lo que involucró la iniciativa.
“Mostrar el instrumento terminado y poder dialogar directamente con las personas que siguieron o no el proceso es parte del sentido de este proyecto: no solo construir una pieza, sino compartir la reflexión que hay detrás de decisiones técnicas y estéticas”, afirmó el también instrumentista.
Destacar que este clavicordio medieval incorpora elementos basados en fuentes históricas, principalmente la célebre “Intarsia de Urbino” (1479). Su estructura, su mecánica, su sistema de afinación y las tensiones de las cuerdas fueron calculadas para aproximarse al comportamiento acústico que presumimos en aquellos antecedentes. Cada pieza fue construida a partir de una selección de maderas chilenas, lo que imprime una cualidad estética y acústica únicas y convierte al instrumento en una obra sin precedentes. “Como no hay vestigios, no se puede hacer un plano directamente. Hay cierta iconografía que tiene un mayor grado de realidad. En este caso, me basé mucho en la “Intarsi de Urbino”, que es un pueblo en Italia, donde hay un palacio con una pequeña pieza donde todas sus paredes están intarsiadas, o sea, que están trabajadas con técnicas de marquetería, lo cual consiste una técnica artesanal de ebanistería que consiste en chapar o incrustar finas láminas de madera para hacer un diseño”, detalló el luthier.
A lo que completó que “dentro de todas las representaciones que tiene, hay un clavicordio que está dibujado en una escala 1 a 1 y además está expuesto en perspectiva, que pareciera que está en 3 dimensiones. Un estudioso fue ahí y midió de la mejor manera posible, y con esas dimensiones se hace una reversión de la perspectiva pudiendo llegar a medidas consideradas reales”.
Tras las exhibiciones de esta semana, Campos-Seguel pretende el poder realizar un concierto a la altura de este instrumento, o sea, hacerlo en un lugar con las condiciones óptimas para que se escuche como corresponde. “Por ahora, esta iniciativa es un proyecto de artesanía, no se música, lo primero esta semana es mostrarlo y tocarlo un poco, para que obviamente se entienda de lo que trata, pero me centraré en dar a conocer el proceso creativo y todos los aspectos históricos y técnicos relativos a su creación. En junio espero el poder hacer un concierto, en un lugar que sea adecuado acústicamente, ya que suena muy bajo y que es una característica de los clavicordios en general. Aparte de eso estoy construyendo otro clavicordio, quedando uno acá y otro que se irá de viaje a Francia”,concluyó.
Edgardo Campos-Seguel es luthier e intérprete especializado en instrumentos de teclado históricos. Tras una década de formación y trabajo en Europa, regresó a Chile, donde desarrolla su labor en Concepción, enfocándose en la construcción de instrumentos basados en fuentes históricas y en la interpretación de repertorio antiguo.
Para conocer más detalles del proyecto “Artesanía del clavicordio medieval, un arte desconocido en Chile”, ya sea como se gestó, detalles y la liberación de su documental vía streaming, visitar la cuenta de Instagram @calvicordiomedievalchile.
