La artista penquista Loreto Méndez Díaz llega al otro lado del río para desplegar una serie de cuadros -de distintas dimensiones y tonalidades- en que el concepto del paisaje se proyecta mucho más allá de lo visible. Invitación liberada y abierta a todo público en Los Fresnos 1640. Montada hasta el 29 de abril.
Propuesta plástica que exploran el paisaje desde una escala íntima, transformando fragmentos mínimos del entorno natural en superficies expansivas. Es lo que aborda, a grandes rasgos, “Paisaje Barrido”, de la artista penquista Loreto Méndez Díaz, que por estos días se toma los muros de la sala de exposición de la Corporación Cultura de San Pedro de la Paz.
La muestra, que es la tercera que se exhibe dentro de la presente temporada en dicho espacio artístico, compila a través de gestos pictóricos y barridos de color composiciones dinámicas donde la materia, luz y movimiento configuran una experiencia inmersiva. La ausencia de horizonte desplaza la pintura desde su condición de ventana hacia un espacio envolvente, invitando al espectador a recorrer visualmente sus ritmos, densidades y vibraciones. A los 10 cuadros de grandes dimensiones, se suma una sección de obras en pequeño formato.
En palabras de la artista, “la obra está basada en la mirada de la pequeñez del paisaje, que se hace inmensa a través de la expansión de una imagen que es micro a una que se expande en un formato pictórico amplio. Se pierde el horizonte, por lo tanto el espectador tiene la posibilidad de estar inmerso en el paisaje. Si bien hablo del paisaje, también el fondo de la temática de esta exposición es visibilizar lo que nadie ve”.
Sobre esto último, Méndez profundizó que “quiero expresar el poder visibilizar lo que en el fondo todo el mundo pasa como por alto. Además, está la idea que el paisaje también tiene que ver con el territorio, lo que nos contiene como personas, como seres humanos, el lugar donde todo ser humano busca en momentos de crisis, de volver a conectar. Entonces, son varias temáticas dentro de una sola visión las que contiene la muestra, que se interpreta a través de lo tangible del paisaje”.
Así “Paisaje Barrido” se sitúa en una línea expresionista que reflexiona sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza, entendida como un organismo vivo y en constante transformación. La obra propone una experiencia sensorial que trasciende la representación, enfatizando la energía y vitalidad del paisaje desde una mirada subjetiva.
Señalar que si bien esta muestra se ha presentado en diversos espacios y galerías del Gran Concepción, el visitar esta vitrina sampedrina implica una experiencia diferente, más allá de que igual contempla la inclusión de obras inéditas. “Es una ventana diferente en relación a todas las galerías ya existentes en la ciudad. Un centro cultural que está inmerso en la naturaleza, un espacio también que invita a tener relación directa con el entorno natural, con su territorio. Muy en línea con mi muestra”, señaló la artista.
A lo que añadió que “es una galería muy espaciosa, aunque es un lugar obviamente que tiene menos afluencia de público por el espacio donde está inserto -no es como las galerías en pleno centro de Concepción que la gente a veces se topa con este espacio-, o sea, acá está la iniciativa del que va a este espacio, y va directamente también a ver la exposición, hay un esfuerzo y cierto interés real en poder conocer las propuestas artísticas”.
“Paisaje Barrido” permanecerá montada en la Corporación Cultural de San Pedro de la Paz (Los Fresnos 1640), con entrada liberada, hasta el próximo 29 de abril.
