Se trata de la película “El cielo tiene miedo de la noche”, dirigida por Gonzalo Rodríguez Varas y producida por Francisca Peró Gubler, y cuyas grabaciones se realizaron durante estos días en la UdeC, el Parque Pedro del Río Zañartu, Caleta Chome, Caleta Perone y la Península de Hualpén. Hasta hoy seguirá sus filmaciones.
Desde hace unos días atrás y hasta la jornada de hoy, territorios y localidades de la zona sirven de sustento visual para el rodaje de una nueva producción cinematrográfica nacional. Se trata de la película “El cielo tiene miedo de la noche”, la cual durante esta semana ha tenido como locaciones la Universidad de Concepción, el Parque Pedro del Río Zañartu, Caleta Chome, Caleta Perone y la Península de Hualpén, y cuyas grabaciones finalizan este 7 de febrero.
La película, dirigida por el realizador audiovisual y académico penquista Gonzalo Rodríguez Varas y producida por Francisca Peró Gubler, es protagonizada por Jorge Arecheta, quien participa también por primera vez como coproductor asociado, y cuenta con un elenco que combina intérpretes de reconocida trayectoria nacional con actores y actrices del Biobío, y nuevas generaciones en formación. En detalle, el elenco está integrado por Julio Muñoz, Carlos Fuentealba, Enzo D’Arcangeli, Sebastián Torres, Francisca Peró, Leyla Selman, Alessandra Marchesani, Sebastián Pereira, Francisca Díaz, Ema Millar, Tommy Gutiérrez, Consuelo Llaruri, Martina Mendoza, Tomás Herrera y Clementina Peró Rodríguez, además de un grupo de extras locales. “Este proyecto tiene un significado especial para mí. Es la primera vez que participo en una película no solo como actor, sino también como coproductor asociado, involucrándome desde una dimensión más amplia del proceso creativo y productivo.
en el Biobío, con este equipo y en estos territorios, ha sido una experiencia muy potente”, acotó Arecheta.
“El cielo tiene miedo de la noche” es un drama de misterio y atmósferas cuya historia sigue a Daniel, un ex académico que queda varado en una isla regida por códigos propios, enfrentándose a una comunidad cerrada y a una estructura de poder sostenida por el silencio. En este universo, el territorio no opera como telón de fondo, sino como un espacio que condiciona las decisiones, los vínculos y el recorrido del protagonista.
En cuanto a lo formal, la película construye un universo contenido y progresivo, es decir, el suspenso se despliega a través de climas, silencios y una relación tensa entre los cuerpos y el entorno. Así esta propuesta fílmica dialoga con el thriller psicológico y el cine de atmósferas, privilegiando la experiencia sensorial y la construcción de un mundo propio. “Esta cinta nace desde una búsqueda narrativa y formal muy precisa. El paisaje, el clima y la arquitectura del Biobío no son decorado: organizan el relato, determinan los ritmos y condicionan las decisiones de los personajes”, señaló el director del film.
El Cielo tiene miedo de la noche” aparte de Rodríguez y Peró cuenta con la producción ejecutiva de Gatoperro Films, y con la participación de los coproductores asociados, además de Arecheta, con Sebastián Torres, Francisco Arias (Gatobomba), Toto Friedlaender, Francisco Toro (Imaginaria Audiovisual) y Sebastián Pereira. “Tras cerrar recientemente una etapa de trabajo institucional en la Región del Biobío, ligada al Teatro Biobío y al Festival REC, continuar produciendo cine desde la región es una decisión consciente. El desarrollo del cine y del audiovisual requiere herramientas de fomento específicas y una mirada de largo plazo”, dijo Peró.
A lo que completó que “esta película se está haciendo desde la convicción y la pasión por seguir construyendo futuro para el Biobío, con o sin apoyo del Estado, pero con la certeza de que el audiovisual es una industria estratégica para el desarrollo cultural y creativo del país”.
Además este proyecto cinematrográfico se desarrolla con la colaboración de Duoc UC, Corcudec, el Departamento de Filosofía de la Universidad de Concepción, Teatro Biobío, Casa de Salud, Parque Pedro del Río Zañartu, PROSUB, Familia Macaya y Manolo Morales.