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Más de 2.600 acciones preventivas y 1.262 kms de cortafuego contempla el Plan contra Incendios Forestales

Contempla una inversión regional de $25.570 millones. La estrategia considera intervenciones territoriales, educación en establecimientos y coordinación con organizaciones comunitarias y empresas forestales.

Por: Montserrat Serra Cárdenas 05 de Noviembre 2026
Fotografía: Archivo Diario Concepción
Lo que debes saber

• El Plan de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027 contempla $25.570 millones para prevención, detección y combate de siniestros en Biobío.
• La estrategia proyecta intervenir 1.262,9 kilómetros con cortafuegos y fajas de protección, además de 2.684 actividades preventivas en las 33 comunas.
• Conaf dispondrá de 42 brigadas y cerca de 545 brigadistas, mientras empresas forestales aportarán recursos para la prevención y respuesta.

Te invitamos a leer la nota completa más abajo para conocer los detalles.

La reducción de vegetación combustible, la habilitación de cortafuegos y la preparación de las comunidades forman parte de las principales medidas contempladas en el Plan de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027 para la Región del Biobío.

Este considera una inversión de $25.570 millones para fortalecer las labores de prevención, detección y combate de siniestros.

Uno de los principales componentes de la estrategia corresponde a la construcción de cortafuegos y fajas de protección, para lo cual se proyecta intervenir 1.262,9 kilómetros durante la temporada.

Estos trabajos buscan reducir la continuidad de la vegetación y generar condiciones que permitan disminuir la propagación del fuego, especialmente en sectores próximos a zonas habitadas y áreas de actividad forestal.

Esto cobra especial relevancia debido a que las lluvias favorecen el crecimiento de vegetación, que durante los posteriores períodos secos puede convertirse en material combustible y aumentar el riesgo de propagación de incendios forestales.

Las intervenciones consideran el uso de maquinaria de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), el Programa de Emergencia de Empleo y la Dirección de Vialidad, organismos que participan en la ejecución de estas labores.

A estas medidas se suman las acciones preventivas desarrolladas entre enero y octubre de 2026, período en que se registraron 2.684 actividades en las 33 comunas de la región. Según los antecedentes entregados por Conaf, también se elaboraron 33 planes comunales de prevención y mitigación de incendios forestales y se realizaron intervenciones en 20 establecimientos educacionales mediante el programa Escuela Preparada.

Este último componente apunta a incorporar la prevención en las comunidades educativas, mediante actividades orientadas a reconocer los riesgos asociados a los incendios forestales y promover conductas de autocuidado.

La estrategia busca ampliar el trabajo preventivo más allá de las labores operativas, involucrando también a quienes habitan los sectores expuestos.

La prevención también considera la participación de organizaciones vecinales y empresas forestales en la identificación y reducción de riesgos.

En esa línea, el presidente de la Corporación Chilena de la Madera (Corma) Biobío-Ñuble, Alejandro Casagrande, destacó el trabajo de los cerca de 260 comités de prevención comunitaria existentes en la región.

Casagrande explicó que las empresas socias mantienen medidas como patrullajes preventivos, restricciones de acceso a determinados sectores, manejo de vegetación y construcción de cortafuegos.

También mencionó el uso de alertas ante condiciones meteorológicas de riesgo, especialmente cuando se presentan altas temperaturas, baja humedad y viento.

En cuanto a los recursos del sector privado, Casagrande señaló que las empresas disponen de un presupuesto aproximado de $130.000 millones para enfrentar la temporada, además de 56 aeronaves y una fuerza de trabajo cercana a las 5.000 personas, entre ellas unos 4.000 brigadistas.

No obstante, el dirigente también planteó la importancia de fortalecer las medidas preventivas y avanzar en herramientas que permitan reducir los factores de riesgo antes de que se produzcan emergencias.

Por su parte, el director regional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alejandro Sandoval, abordó el papel de los municipios en la preparación ante emergencias, de acuerdo con las responsabilidades que establece la Ley 21.364 en materia de gestión del riesgo de desastres.

La autoridad indicó que la mayoría de las comunas cuenta con planes de emergencia que han recibido recomendaciones técnicas de Senapred y que incorporan anexos específicos para incendios forestales.

Estos instrumentos permiten organizar la respuesta institucional, establecer responsabilidades y definir protocolos de evacuación ante eventuales amenazas.

Sandoval también relevó la importancia de que las comunidades conozcan estos procedimientos y participen en las instancias de preparación, como simulacros, talleres y actividades vecinales. En caso de ser necesario, Senapred puede apoyar los procesos de evacuación a través del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) y la coordinación de recursos entre distintas comunas.

Refuerzo de la capacidad de respuesta

Junto con las acciones preventivas, el plan contempla el fortalecimiento de la capacidad de respuesta regional. Para esta temporada, Conaf dispondrá de 42 brigadas y cerca de 545 brigadistas, cuatro de ellas especializadas en combate nocturno.

La distribución considera 17 brigadas en la provincia de Concepción, 15 en Biobío y 10 en Arauco.

El despliegue también incluye 10 aeronaves regionales, entre helicópteros y aviones AT-802, además de la disponibilidad del avión Hércules C-130 a nivel nacional, según los requerimientos de la emergencia.

A estos recursos se suma el acceso a 106 cámaras de teledetección de empresas forestales, mediante un convenio de colaboración con Corma, y cuatro torres de detección operadas por personal con conocimiento del territorio.

Estos sistemas permiten apoyar la vigilancia y detección temprana de columnas de humo, con el objetivo de facilitar una reacción oportuna frente a posibles focos.

El director regional de Conaf, Álvaro González, señaló que la institución cuenta con una mayor dotación de brigadistas y presupuesto respecto de la temporada anterior, además de una coordinación reforzada con otras instituciones.

La estrategia de combate considera el denominado golpe único, que busca desplegar de manera inmediata la mayor cantidad posible de recursos terrestres y aéreos, con una proyección de respuesta inicial inferior a 20 minutos.

El plan también contempla la utilización de fuego técnico durante el período de gestión de episodios críticos del Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA), como una herramienta para eliminar biomasa bajo condiciones controladas.

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