Pese a que el Virus Respiratorio Sincicial no figura en el acumulado anual de patógenos predominantes, el último balance epidemiológico evidenció una rápida aceleración, representando el 20,6% de los virus detectados en la zona.
• Biobío alcanza una cobertura de inmunización contra el Virus Respiratorio Sincicial de 98,8% en recién nacidos y 93,1% en lactantes con el anticuerpo monoclonal Nirsevimab.
• La estrategia sanitaria totaliza 11.535 dosis administradas y anota una tasa de rechazo de apenas 0,41% en la zona.
• El anticuerpo reduce cerca de un 85% los ingresos pediátricos a UCI, factor clave ante el último balance epidemiológico que situó al VRS con un 20,6% de la circulación viral regional.
El despliegue del anticuerpo monoclonal Nirsevimab en la Región del Biobío consolidó “coberturas históricas” en la protección de la población pediátrica frente al Virus Respiratorio Sincicial (VRS). Así lo comunicó el Ministerio de Salud y su secretaría regional en la zona.
Y es que con corte al 8 de octubre, la estrategia preventiva gratuita alcanzó una cobertura del 98,8% en recién nacidos y del 93,1% en el grupo de lactantes, traduciéndose en una barrera clínica que ha mitigado el impacto de los cuadros graves durante los meses de mayor demanda asistencial.
En términos cuantitativos, el balance del programa detalla que 6.899 recién nacidos —de un universo objetivo proyectado en 6.980— ya recibieron la dosis correspondiente.
En tanto, en el segmento de lactantes, la administración del fármaco llegó a 4.636 menores de una población meta de 4.979 usuarios, totalizando 11.535 aplicaciones en la red de salud regional. Paralelamente, la tasa de rechazo informada por los equipos clínicos en el Biobío se situó en apenas un 0,41%.
La efectividad del fármaco radica en que inocula anticuerpos directos para neutralizar el patógeno de forma inmediata tras su inoculación. La literatura médica y el seguimiento epidemiológico acreditan que esta formulación disminuye entre un 76% y un 80% las infecciones de vías respiratorias inferiores y las hospitalizaciones derivadas del VRS, reduciendo además en torno a un 84,9% los ingresos de pacientes pediátricos a Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).
Respecto al impacto de este despliegue preventivo, la seremi de Salud del Biobío, Isabel Rojas Salfate, destacó los alcances asistenciales logrados en los centros hospitalarios y de atención primaria de la zona:
“La implementación de la estrategia de inmunización contra el Virus Respiratorio Sincicial en la región del Biobío, a través del anticuerpo monoclonal Nirsevimab, ha permitido proteger al 08 de octubre al 98,8% de los recién nacidos de la región y al 93,1% de los lactantes, lo que influye en la reducción de las consultas de urgencia y hospitalizaciones en este segmento en nuestra red asistencial”, declaró la autoridad sanitaria.
El fortalecimiento de la cobertura cobra especial relevancia frente al comportamiento reciente de los cuadros respiratorios en la zona. El VRS constituye una de las principales causas de infección aguda de las vías respiratorias inferiores en la primera infancia y mantiene una alta carga de morbilidad y riesgo de mortalidad infantil si no media un tratamiento oportuno.
Si bien en el consolidado anual el microorganismo no forma parte de los tres virus con mayor presencia en la región, los datos de la semana epidemiológica 42 —con corte al 24 de octubre de 2026— confirmaron un acelerado crecimiento de su circulación. Durante ese ciclo de siete días, el virus sincicial se posicionó como uno de los patógenos de más rápido avance, concentrando el 20,6% del total de las muestras positivas analizadas en el Biobío.
Frente a esta dinámica, los equipos médicos recalcan la importancia del reconocimiento precoz de la sintomatología. En niños pequeños, el cuadro suele comenzar con inapetencia o apetito reducido, tos persistente, estornudos, fiebre, romadizo y sibilancias al respirar. En el caso específico de los recién nacidos, la infección puede manifestarse de forma atípica, evidenciando únicamente irritabilidad o dificultad para respirar, signos que requieren una consulta inmediata en los servicios de urgencia.