El izamiento de banderas evangélicas en el frontis del Gobierno Regional que incluyó la participación de la banda instrumental de Carabineros abrió distintas interpretaciones sobre el alcance del reconocimiento institucional a las comunidades religiosas y el principio de neutralidad estatal.
El izamiento de la bandera de las iglesias evangélicas y protestantes en dependencias del Gobierno Regional del Biobío, durante una ceremonia oficial realizada este sábado 31 de octubre, posicionó nuevamente la discusión sobre el rol de las instituciones públicas frente a las distintas expresiones religiosas.
La actividad, enmarcada en la conmemoración de su día nacional, también contó con la participación de la banda instrumental de Carabineros, que amenizó la jornada con la interpretación de himnos religiosos, entre ellos el reconocido “Firmes y adelante”.
Cabe mencionar que la fecha tiene su origen en la Reforma protestante, iniciada el 31 de octubre de 1517, cuando Martín Lutero hizo públicas sus 95 tesis en Wittenberg, Alemania.
En Chile, la conmemoración fue instituida en 2005 mediante el Decreto Supremo N.º 142, que estableció el Día Nacional de las Iglesias Cristianas Evangélicas y Protestantes. Posteriormente, en 2008, la Ley N.º 20.299 fijó esa jornada como feriado legal.
Sin embargo, la ceremonia y el izamiento de un símbolo confesional en dependencias estatales abrieron interrogantes sobre la neutralidad religiosa que deben mantener los organismos públicos. La actividad, además, se enmarcó en una jornada de reconocimiento institucional a las iglesias evangélicas, con manifestaciones similares en otras comunas.
La Municipalidad de Coronel, por ejemplo, ya había convocado al izamiento de la Bandera Cristiana en el frontis consistorial. En tanto, el municipio de Concepción difundió dos publicaciones alusivas a la fecha. Primero, una con un saludo institucional a las iglesias evangélicas acompañada de una imagen de la ceremonia realizada en el Gobierno Regional del Biobío y otra que dio visibilidad a una marcha organizada por el Ejército Evangélico de Chile.
En la cuenta de Instagram de la Municipalidad de Hualpén también se mostró cómo la casa edil fue parte de la actividad confesionaria. Talcahuano fue otras de las ciudades y municipios que replicó asistencia a una ceremonia y material de redes sociales exponiendo la presencia de autoridades estatales y de fuerzas de orden.
Desde una posición crítica, el académico de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile y doctor en Educación, Ernesto Águila, planteó a Diario Concepción que las instituciones públicas deben evitar identificarse simbólicamente con una determinada confesión religiosa, incluso cuando se trate de una fecha oficialmente reconocida.
“Resulta contradictorio con un Estado laico que se icen banderas de cualquier tipo de religión. Eso significa traspasar una frontera que los países democráticos han establecido entre un Estado que vela por todos y las creencias religiosas que representan legítimamente a una parte de la población”, planteó.
El académico recordó que la separación entre la Iglesia y el Estado se estableció en 1925 y sostuvo que, desde entonces, ambas esferas deben mantener ámbitos de actuación diferenciados. En ese sentido, precisó que su cuestionamiento no apunta a las comunidades religiosas ni a sus manifestaciones de fe, sino al papel que asumen las instituciones públicas al participar de ellas.
“Debemos respetar su espacio, pero su espacio no es el Estado”, afirmó, añadiendo que, a su juicio, cuando una institución pública adopta explícitamente la bandera de una determinada religión, se contradice el espíritu y la letra de la Constitución. Agregó que existen otras formas de reconocer y apoyar a las comunidades religiosas sin que el propio aparato estatal asuma una identificación confesional.
Una interpretación distinta expresó el analista político y doctor en Comunicación de la Universidad Andrés Bello, Felipe Vergara, quien consideró que la ceremonia puede entenderse como una expresión legítima de reconocimiento a las iglesias evangélicas, siempre que no implique un trato excluyente hacia otras comunidades.
“Puede ser válido y entendible, siempre y cuando no sea excluyente para otros creyentes que quieran profesar su fe y también expresar el reconocimiento por parte del Estado”, señaló.
Para el especialista, el límite estaría precisamente en la posibilidad de que otras confesiones religiosas soliciten un reconocimiento institucional equivalente y este les sea negado. “Donde sería grave es si posteriormente el pueblo musulmán, por ejemplo, el judaísmo o el catolicismo, quisieran realizar una actividad como esta y el Estado se las negara. Ahí estaríamos frente a un proceso de discriminación”, sostuvo.
Vergara añadió que la conmemoración de una fecha específica permite entender la realización de este tipo de actividades, aunque advirtió que las autoridades deben mantener un criterio de igualdad frente a las distintas expresiones religiosas.
“Lo relevante es que esto no sea discriminatorio. Todas las iglesias deben tener el mismo respeto, la misma valoración y el mismo reconocimiento por parte de nuestras autoridades y del Estado de Chile”, indicó.
Más allá de las diferencias respecto del carácter institucional de la ceremonia, ambos análisis también permiten observar la relación entre las autoridades y las comunidades religiosas, particularmente el mundo evangélico, cuya presencia ha adquirido relevancia en distintos espacios de la política nacional.
En esa línea, Vergara sostuvo que en Concepción existe un vínculo estrecho entre las autoridades y las comunidades evangélicas, elemento que, a su juicio, también debe considerarse al analizar este tipo de actividades.
El analista recordó, además, que durante la misma semana se realizaron actividades con representantes evangélicos en el Palacio de La Moneda, lo que situó dentro de un contexto más amplio de reconocimiento institucional a estas comunidades.
Diario Concepción consultó al Gore Biobío por los criterios que motivaron el izamiento de la bandera religiosa y el resto de la actividad en sus dependencias. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se emitió respuesta.