Apunta a fortalecer su presencia en una comunidad de cerca de 32 mil personas y promover la resolución colaborativa de conflictos.
• El Servicio de Mediación de la Universidad de Concepción cumplió ocho años y busca consolidar su rol en la resolución temprana de conflictos en la comunidad universitaria.
• La unidad apunta a fortalecer su institucionalización y promover la mediación entre estudiantes, académicos y funcionarios, con presencia en los campus de Concepción, Chillán y Los Ángeles.
• La vicepresidenta del Colegio de Mediadores de Chile destacó la importancia de educar a la comunidad para cambiar la forma de abordar las diferencias.
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El Servicio de Mediación de la Universidad de Concepción UdeC conmemoró ocho años de funcionamiento con el desafío de consolidar y fortalecer su rol en la resolución temprana de diferencias dentro de la comunidad universitaria.
A la actividad fue invitada María Angélica Matus Alarcón, vicepresidenta del Colegio de Mediadores de Chile y mediadora en tribunales de familia, para realizar una exposición sobre estas labores.
En la cita se revisó la trayectoria de la unidad y la importancia de mantener su trabajo. El aniversario, denominado “8 años facilitando consensos y construyendo acuerdos” puso el foco en la necesidad de posicionar la mediación como una alternativa para abordar discrepancias entre estudiantes, académicos y funcionarios, antes de que estas escalen y afecten la convivencia.
El rector subrogante y vicerrector de la Universidad de Concepción, Carlos Von Plessing, relevó la necesidad de fortalecer las capacidades de la institución para enfrentar las diferencias de manera temprana y responsable.
En su alocución, el rector (s) afirmó que el aniversario representa una oportunidad para proyectar el trabajo de la unidad y reforzar las herramientas destinadas a mejorar la convivencia universitaria. “La mejor convivencia no es la que evita las diferencias, sino la que aprende a enfrentarlas con respeto”, expresó.

Carolina Echagüe
Ricardo Godoy, mediador universitario de la Universidad de Concepción, explicó que la conmemoración buscaba hacer un recuento de la historia del servicio y reconocer a quienes contribuyeron a su desarrollo.
“Los desafíos principales tienen que ver con fortalecer esa institucionalización, con posicionar aún más el servicio dentro de la comunidad universitaria. Potenciar las políticas institucionales en convivencia y resolución colaborativa de conflictos”, señaló.
El profesional destacó que la universidad reúne a cerca de 32 mil personas, una comunidad en la que resulta necesario contar con mecanismos para abordar las diferencias que surgen en la vida cotidiana. A ello se suma el trabajo en los campus de Chillán y Los Ángeles.
Godoy sostuvo que el principal beneficio de la mediación universitaria es “abordar los conflictos antes de que escalen. Tomarlos tempranamente, de manera que permita que se den conversaciones facilitadas por un tercero imparcial”, explicó.
El Servicio de Mediación de la UdeC es uno de los primeros formados a nivel nacional y, además de un equipo administrativo y el mediador, cuenta con la participación de estudiantes en práctica de Psicología, que colaboran principalmente en actividades preventivas dirigidas a sus pares.
La invitada especial a la ceremonia de aniversario fue María Angélica Matus, mediadora familiar y vicepresidenta del Colegio de Mediadores de Chile. Desde su perspectiva, la mediación universitaria debería avanzar hacia su institucionalización, pues no debe depender de la buena voluntad de quienes están a cargo, afirmó.
“Es relevante no depender de una administración determinada, sino que, frente al cambio de administración de las universidades, que es absolutamente normal, el trabajo de la mediación no se pierda”, sostuvo.
Según explicó Matus, el propósito de la mediación es acercar posiciones a través de herramientas que permitan escuchar y reconocer al otro. Entre las situaciones que pueden requerir este tipo de intervención mencionó las diferencias entre estudiantes y aquellas que se producen entre académicos y alumnos.
En cuanto al rol del mediador, Matus estableció que “no consiste en castigar a una de las partes ni en desconocer las normas institucionales, sino en facilitar un espacio donde las distintas perspectivas puedan ser consideradas”.
Para Matus, uno de los primeros pasos para avanzar en esa dirección es educar a los integrantes de la universidad respecto de las posibilidades que ofrece la mediación.
“Educando y culturizando. El primer pilar es educar a la comunidad universitaria en lo que ofrece la mediación y, desde ahí, poder cambiar la cultura del abordaje de las diferencias. Eso es lo más relevante: primero tengo que educar y visibilizar”, afirmó.