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El llamado al autocuidado que dejó histórica dirigenta pehuenche para las mujeres de su pueblo

Carmen Paine falleció a los 63 años, tras padecer cáncer de mama. Su experiencia la llevó a promover el acceso oportuno a la atención médica, sin abandonar los conocimientos tradicionales.

Por: Cecilia Bastías 15 de Octubre 2026
Fotografía: Cedida
Lo que debes saber

• Carmen Rosa Paine Tranamil, histórica dirigenta pehuenche de Butalelbún, falleció a los 63 años por cáncer de mama y dejó un llamado al autocuidado y la detección oportuna.

• Nivaldo Piñaleo destacó su legado y la importancia de complementar la medicina ancestral con la atención médica convencional, sin renunciar a los conocimientos tradicionales.

• La oncóloga Paola Olate pidió acercar la salud a comunidades alejadas para facilitar diagnósticos oportunos.

Te invitamos a leer la nota completa más abajo para conocer los detalles.

Carmen Rosa Paine Tranamil, histórica dirigenta pehuenche de la comunidad de Butalelbún, en Alto Biobío, falleció a los 63 años a causa del cáncer de mama que padecía desde 2022. En sus últimos años, su experiencia con la enfermedad la llevó a dejar un mensaje dirigido especialmente a las mujeres de su pueblo.

“Me atrasé mucho por ser rebelde. Si uno está enfermo tiene que buscar la sanidad”, dijo en uno de los videos que grabó estando en el hospital, según consignó Diario La Tribuna de Los Ángeles. En su mensaje, Carmen hablaba de la importancia de derribar tabúes y de complementar la medicina ancestral con la atención de la salud occidental para favorecer la detección oportuna de alteraciones de salud.

Su llamado, surgido a partir de su enfermedad, apuntaba a fortalecer el acercamiento de las comunidades indígenas a los controles médicos y a las especialidades de la medicina convencional, sin renunciar a sus propias prácticas y conocimientos medicinales.

Al respecto, Nivaldo Piñaleo Llaulén, que fue alcalde de Alto Biobío y hoy es profesional de la Delegación Presidencial Regional del Biobío, lamentó la partida de la dirigenta y destacó su trayectoria en la defensa del pueblo pehuenche, así como su compromiso con los derechos de las mujeres y de su territorio.

“Yo la respeto mucho, la admiro igual por su valentía, por su lucha que dio hacia el pueblo pehuenche, siempre ejerciendo el derecho de una mujer y como territorio”, expresó.

Piñaleo recordó que Paine fue una figura que contribuyó a visibilizar la realidad de Alto Biobío, mostrando tanto las fortalezas como las dificultades de la zona. También destacó su participación en ceremonias propias de la comunidad, como el nguillatún en Butalelbún, y sus vínculos con una familia respetada en el territorio.

Sin embargo, entre los aspectos de su legado, el profesional relevó especialmente el mensaje que dejó a partir de su experiencia con el cáncer: la necesidad de comprender que la medicina tradicional y la occidental no deben considerarse excluyentes, sino complementarias.

“Las enfermedades en el día de hoy no pueden estar aisladas con el tratamiento compartido. Tanto con el tratamiento propio del pueblo pehuenche y también con los tratamientos médicos de la medicina occidental, que deben ser un complemento”, sostuvo.

Para Piñaleo, su mensaje debe ser recogido por las mujeres mapuche y pehuenche de la Región del Biobío, considerando que el cuidado de la salud puede abordarse desde los conocimientos propios de los pueblos originarios y, al mismo tiempo, mediante los recursos que ofrece la medicina convencional.

“Ese llamado que ella le hace a las ñañas, las lamienes de Biobío y a todos los mapuches, tenemos que comprender y siempre verlo de una forma positiva, que en forma equilibrada vamos a estar bien de salud, vamos a estar bien como pueblo”, señaló.

En ese sentido, sostuvo que las prácticas medicinales tradicionales, vinculadas a las machi y a otros agentes de la medicina propia de los pueblos originarios, deben poder coexistir con las especialidades médicas disponibles.

Piñaleo también destacó que el mensaje de Paine mantuvo su vigencia hasta sus últimos días, pese al desgaste que le provocaba la enfermedad. La dirigenta continuó poniendo en el centro su identidad y la defensa de la cultura de su pueblo. “Ella nunca perdió su sentir, su corazón pensando siempre en su identidad”, manifestó.

En tanto, desde el punto de vista del sistema de salud, Paola Olate, oncóloga y subdirectora de Redes Complejas, destacó y fue taxativa al señalar que “la detección oportuna puede salvar vidas”.

Por lo tanto, para la medicina convencional, el lugar donde una mujer nace y se desarrolla no debe determinar la oportunidad de acceder a un diagnóstico oportuno.

“Las posibilidades de prevenir un cáncer son un derecho en la salud y no es un privilegio, ni depende del sector donde estemos”, acotó.

En cuanto a las acciones que podrían ayudar a mejorar las detecciones tempranas, la Dra. Olate manifestó que “sería acercar la salud a las diferentes comunidades, sobre todo las comunidades más alejadas, con operativos móviles, con transporte oportuno para sus controles, para sus citas a tratamiento”.

Para la oncóloga, el lugar donde vivan o cualquier otra característica, como pertenecer a un pueblo originario, no pueden ser factores determinantes: “Ni mucho menos una barrera para que las mujeres accedan con oportunidad y con calidad a su atención, sobre todo una patología tan tremenda como es el cáncer de mama”.

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