Datos municipales ubican zonas como Barros Arana, el Parque Ecuador, calle Los Aguilera y Barrio Norte como puntos con mayor densidad de plátanos orientales y álamos.
• El municipio identificó sectores de Concepción con mayor presencia de plátanos orientales y álamos, entre ellos Barros Arana, Parque Ecuador y Barrio Norte.
• Especialistas advierten que árboles, pastos y malezas pueden generar polen alergénico y provocar síntomas respiratorios durante esta época del año.
• Médicos recomiendan consultar ante síntomas como congestión, picazón y molestias oculares para identificar los alérgenos y definir un tratamiento.
Te invitamos a leer la nota completa más abajo para conocer los detalles.
Un mapeo realizado a partir de antecedentes municipales permite identificar algunos de los principales puntos donde se concentran los árboles alérgenos en Concepción.
En el caso de los plátanos orientales, el municipio señaló su presencia principalmente al final de la calle Barros Arana, Los Aguilera, Parque Ecuador, Plaza Cruz y Fernández Vial. Por su parte, los álamos se distribuyen especialmente en Barrio Norte, Lorenzo Arenas y gran parte de la periferia urbana.
Según describieron, ambas especies superan los 20 metros de altura, característica que se relaciona con una mayor presencia de polen y también con el hecho de que concentran una parte importante de las solicitudes de poda y tala por parte de los vecinos.

Foto: Carolina Echagüe
Para próximas plantaciones o reemplazos de ejemplares, la municipalidad no tiene consideradas estas especies por las molestias que acarrean en la salud de las personas. Además, se han actualizado los criterios de planificación urbana, señalaron desde la casa edil.
Si bien desde la municipalidad admitieron que existen solicitudes de retiro por motivos de alergias, explicaron que son pocas en relación con el total de requerimientos, ya que la mayoría de las peticiones se vincula con los riesgos asociados a su altura.
El profesor de Ingeniería Forestal de la Universidad de Concepción y especialista en arbolado urbano, Juan Pedro Elissetche, identifica además puntos específicos en las cercanías del Barrio Universitario. Uno de ellos es la calle Los Aguilera, donde existe una hilera de plátanos orientales.
“En la esquina de Víctor Lamas con Bertrand Mathieu hay un Populus (álamo) que normalmente bota mucho polen y una pelusa blanca que mancha incluso las veredas y la calle”, detalló.
Pese a estos puntos de concentración, Elissetche advierte que el arbolado no es la única fuente de polen que puede provocar síntomas durante esta época. “Muchas veces no son los árboles los que provocan la alergia. Hay muchas malezas y pastos que durante esta época generan gran cantidad de polen y son muy alergénicos; la gente no los considera y tiende a demonizar a los árboles”, sostuvo.
Desde el punto de vista de la salud, el médico broncopulmonar de la Universidad de Concepción, Miguel Aguayo, explicó que el plátano oriental se encuentra entre los árboles que generan mayor cantidad de sensibilizaciones.
“Tenemos varios árboles alérgenos en Concepción. Entre los más frecuentes está el plátano oriental. Todas las ciudades grandes del país lo tienen, y es uno de los árboles que más alergias y sensibilizaciones genera”, señaló.
El especialista agregó que también se pueden producir reacciones por el ciprés y por árboles de floración como el aromo, además de los pastos. “El polen del pasto también genera muchas alergias. Como ciudad, tenemos una amplia exposición a alérgenos”, detalló en línea con lo planteado por el experto forestal.
“Todos los árboles que florecen pueden ser alérgenos, ya que en esos casos el polen de las flores actúa en personas sensibilizadas. Potencialmente, todos podríamos tener alergia a diferentes elementos”, precisó Aguayo.
Entre los síntomas más habituales de las alergias respiratorias, el médico mencionó la congestión nasal, secreción transparente, picazón en la nariz, obstrucción nasal y la necesidad de respirar por la boca. También pueden aparecer picazón en la garganta, molestias oculares, enrojecimiento de los ojos y tos.
El problema, según el especialista, es que las molestias pueden ir más allá de la exposición al polen e interferir directamente con el descanso. “Los pacientes pueden tener un mal dormir por la congestión nasal, lo que afecta la calidad del sueño. Además, pueden desarrollar asma bronquial o derivar en un cuadro más severo o grave”, indicó.
Por ello, Aguayo recomienda que las personas que sospechen tener una alergia consulten a un médico para confirmar qué elementos están provocando la reacción y establecer un tratamiento. En casos más complejos, se plantea acudir a un especialista en inmunología para evaluar tratamientos de desensibilización a aeroalérgenos que permitan mejorar la calidad de vida.