La ampliación beneficia a 273 productores que ahora tendrán la oportunidad de comercializar su procedencia territorial.
• La ampliación incorpora a Hualqui, Laja, Los Ángeles, Nacimiento, San Rosendo, Santa Juana y Tomé al mapa vitivinícola regional.
• El cambio abre nuevas oportunidades para productores locales y refuerza el vínculo entre vitivinicultura, patrimonio y enoturismo las comunas.
• La incorporación no entrega automáticamente la D.O.: los viñateros deberán cumplir requisitos de origen, cepajes, elaboración, certificación y trazabilidad del SAG.
Te invitamos a leer la nota completa más abajo para conocer los detalles.
La Región del Biobío inicia este viernes la conmemoración del Día Nacional del Vino, y lo hace a lo grande, ya que siete comunas fueron incorporadas a su mapa vitivinícola oficial, ampliando el territorio que podrá optar a la Denominación de Origen “Secano Interior” para vinos de las cepas País y Cinsault.
Se trata de Hualqui, Laja, Los Ángeles, Nacimiento, San Rosendo, Santa Juana y Tomé, las cuales ingresaron a la zonificación establecida por el Decreto N° 464 del Ministerio de Agricultura.
La modificación amplía una zonificación que hasta hace poco solo comprendía a Florida y Yumbel. El cambio adquiere un tinte especial en una región donde la actividad vitivinícola mantiene una escala principalmente local y campesina, pero también una creciente búsqueda por convertir el origen en un atributo comercial.
De acuerdo con antecedentes entregados a Diario Concepción por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), las siete comunas incorporadas reúnen 273 productores declarantes en el Catastro Vitícola. Entre ellas, Tomé concentra la mayor cantidad, con 79, seguida de Nacimiento (66), Santa Juana (46), Los Ángeles (27), Laja (21), Hualqui (17) y San Rosendo (17).
Por otro lado, el registro de cosechas de 2026 permite observar además la producción que actualmente se declara sin denominación de origen. Entre las nuevas comunas que presentan registros, el SAG contabiliza 116.462 litros: Tomé aporta 74.210 litros; San Rosendo, 22.392; Nacimiento, 18.600; Laja, 690; y Hualqui, 570. Los Ángeles y Santa Juana no presentan litros en ese cuadro específico.
Según expresó el seremi de Agricultura del Biobío, Francisco Lagos, “esta medida representa un avance para el reconocimiento y desarrollo de la actividad vitivinícola en nuevos territorios de la región, abriendo nuevas posibilidades para el fortalecimiento de este sector”.
Por su parte, el director regional del SAG, Roberto Ferrada, agregó que “la Denominación de Origen no es solo una referencia comercial: forma parte del sistema de control y certificación que el SAG fiscaliza para asegurar la autenticidad y trazabilidad de los vinos”.
Consultado por Diario Concepción, el alcalde de Santa Juana, Ángel Castro, destacó que el cambio no solo tiene una dimensión productiva, sino también patrimonial.
“Santa Juana tiene un historial, nosotros tenemos viñas que tienen 300 años. Entonces hay un patrimonio muy importante, y que en Santa Juana, de alguna manera, se reconozca este historial y patrimonio, es para nosotros algo muy positivo”, señaló.
El jefe comunal agregó que el municipio trabaja actualmente con una agrupación de viñateros para fomentar el cultivo y manejo de las viñas, además de contar con una ruta de enoturismo. A su juicio, la incorporación a la zonificación permitirá fortalecer ese trabajo.
Pero la alegría es compartida desde comunas que ya formaban parte de la zonificación. El alcalde de Florida, Rodrigo Montero, planteó que la ampliación puede darle al sector una escala regional que hasta ahora no tenía.
“Incorporar siete comunas más a la zonificación vitivinícola es sumamente importante, porque se crea una alianza y una fuerza considerable para poder ser considerados y visibilizados. Éramos solamente dos comunas que pertenecíamos a esta zonificación”, afirmó.
Para el jefe comunal, la ampliación también permite pensar en un trabajo coordinado entre los municipios, la Seremi de Agricultura y el Ministerio para apoyar a los productores y visibilizar la actividad vitivinícola de las distintas localidades.
El reconocimiento, sin embargo, no significa que los 273 declarantes puedan comenzar inmediatamente a utilizar la expresión “Secano Interior” en sus botellas.
Para acceder a la Denominación de Origen (D.O.), los productores deben cumplir las condiciones establecidas y la normativa complementaria. Entre ellas, al menos el 75 % de las uvas utilizadas debe provenir del lugar geográfico indicado en la etiqueta, además de utilizar los cepajes autorizados y cumplir las exigencias de elaboración y envasado.
También se requiere una certificación de denominación de origen emitida por una empresa certificadora autorizada y supervisada por el SAG, junto con mantener al día las declaraciones y registros exigidos por el organismo.
Ahora bien, los datos del propio SAG muestran que la producción con D.O. ya tiene presencia en parte de la región.
En la cosecha 2026 se declararon 91.068 litros de variedades con denominación de origen en el Biobío. Dentro de las siete comunas recientemente incorporadas, el registro suma 24.148 litros considerando todas las variedades con D.O.
Si se restringe el análisis a País y Cinsault, las dos cepas asociadas a la nueva categoría, el volumen registrado alcanza 4.650 litros, concentrados principalmente en Nacimiento y Santa Juana.
El contraste resulta particularmente visible en Tomé: sus 79 declarantes la convierten en la comuna con mayor número de inscritos entre las nuevas incorporadas y registra 74.210 litros de producción sin D.O. en la cosecha 2026, pero no presenta litros con denominación de origen en el registro entregado por el SAG.
Por último, si se reúnen las nueve comunas que ahora comparten categoría, estas registran 579 declarantes asociados a los territorios de “Secano Interior”, con 538 hectáreas con presencia de las cepas País y Cinsault.