La preparación para atender a perros, gatos y fauna silvestre ha avanzado de la mano de capacitaciones y coordinación regional.
• Los cuerpos de Bomberos del Biobío registran un aumento de rescates de animales y han reforzado su preparación para atender mascotas y fauna silvestre en emergencias.
• La capacitación incluye técnicas diferenciadas para perros y gatos, además de conocimientos para responder ante especies mayores.
• Senapred, Bomberos, veterinarios y universidades coordinan esfuerzos en una mesa regional para incorporar la dimensión animal a la gestión de desastres.
Te invitamos a leer la nota completa más abajo para conocer los detalles.
Los rescates de animales se han convertido en parte habitual de las emergencias que atienden los cuerpos de Bomberos de la Región del Biobío. Solo en Concepción se contabilizan 74 procedimientos de este tipo en lo que va de 2026, mientras que durante todo 2025 fueron 111. En Coronel, en tanto, los voluntarios han participado este año en alrededor de 60 de estos operativos.
Perros y gatos atrapados en altura o en lugares de difícil acceso son parte de los llamados que reciben los voluntarios. Una realidad que ha impulsado una preparación cada vez más específica y que también ha llevado a distintas instituciones a coordinar esfuerzos para incorporar el cuidado animal en la planificación y respuesta ante emergencias.
En Coronel, el comandante del Cuerpo de Bomberos, Jaime Seguel, explicó que todos los voluntarios se encuentran preparados para atender este tipo de situaciones y que el despacho depende de las características de cada procedimiento y de los implementos disponibles.
“Según la necesidad de la emergencia y la disponibilidad, se despacha a cualquier compañía, no hay una compañía específica de rescate animal”, detalló Seguel.
Desde las organizaciones animalistas, el trabajo de Bomberos es especialmente valorado por la capacidad de responder rápidamente.
Mariana Rodríguez, de la Agrupación Huellitas Concepción, explicó que en esos casos son los propios rescatistas quienes deben continuar con las gestiones una vez terminada la emergencia.
“Los animalistas y rescatistas estamos encargados de gestionar la ayuda con Bomberos y de hacernos cargo de los animales, ya que posterior al rescate ninguna institución se puede hacer cargo”, afirmó.
Sobre lo mismo, Scarlet Muñoz, tesorera de Hermano Animal, valoró la labor bomberil aunque reconoció que hay casos en que las compañías no cuentan con capacitación.
“Bomberos rescata y entrega una primera atención, pero posteriormente se necesita una red que pueda responder por el traslado, atención veterinaria y recuperación del animal”, acotó.
Desde la agrupación afirmaron que no han sido convocados a participar de la Mesa Dimensión Animal de Senapred Biobío. Y sobre aquello, señalaron que “creemos que sería importante generar mayores espacios de participación y comunicación con las organizaciones locales”.
En Concepción, las compañías que concurren con mayor frecuencia a este tipo de emergencias son la Segunda, Tercera y Octava, principalmente porque cuentan con escalas, una de las herramientas más utilizadas en rescates de animales. Sin embargo, el despacho puede variar según las condiciones y los elementos necesarios para enfrentar cada situación.
El capitán Rodrigo Arcos, de la Octava Compañía penquista, explicó que desde 2017 los integrantes han participado en capacitaciones más específicas y actualmente concentran un importante número de miembros preparados para estas labores.
“El mayor número de rescatistas animal está en la compañía 8º. A todos nos gustan los animales, de hecho, nosotros tenemos un perrito adoptado en el cuartel, llegó de cachorrito y se llama Manjar”, relató.
Para Arcos, además, durante los últimos años existe una mayor preocupación de las personas por solicitar ayuda cuando una mascota está en riesgo. A su juicio, la experiencia de la pandemia pudo influir en ese cambio, debido al vínculo que muchas personas profundizaron con sus animales durante los periodos de aislamiento.
Esa relación también se hace evidente al terminar cada procedimiento. Al describir lo que significa conseguir un rescate exitoso, el capitán lo resume desde la perspectiva de quien espera al animal: “Siento que alguien más va a estar feliz porque rescatamos a su mascota”, comentó.
La experiencia acumulada también les ha permitido reconocer diferencias al momento de aproximarse a cada animal. De acuerdo con el capitán Arcos, los perros suelen colaborar con el procedimiento y mantenerse tranquilos durante el rescate.
“Nunca hemos tenido un problema con un perrito. Cada vez que vamos a rescatar un perro, prácticamente colabora con su rescate. Se quedan tranquilitos, nos ayudan, no muerden”, explicó.
Con los gatos, en cambio, el procedimiento requiere otras precauciones. Los voluntarios utilizan guantes especiales, más gruesos y largos, debido a que estos animales pueden reaccionar de manera distinta frente al estrés y la presencia de personas desconocidas. “Muchas veces tenemos que estar con los dueños del gato al lado para que esté tranquilo. Les sirve, tienen conexión con su dueño”, señaló Arcos.
Según explicó, cuando un gato escucha la voz de su persona responsable puede facilitar considerablemente el trabajo. “Mientras el dueño le habla, los bomberos pueden acercarse hasta lograr tomarlo y bajarlo de manera segura”, describió.
La preparación, sin embargo, ya no está concentrada únicamente en perros y gatos. Arcos explicó que la Academia Nacional de Bomberos dispone de un curso de rescate animal orientado a animales menores, pero la coordinación regional ha permitido buscar conocimientos para enfrentar situaciones que involucren animales mayores, como caballos y vacunos, además de fauna silvestre.

Rescate de animales / Foto: Cedida | Octava Compañía de Bomberos de Concepción.
En ese proceso ha adquirido relevancia la Mesa Regional de Dimensión Animal, coordinada por Senapred Biobío y vinculada a la Plataforma Regional para la Reducción del Riesgo de Desastres.
El director regional de Senapred, Alejandro Sandoval, describió que durante 2026 la instancia ha sesionado formalmente en seis oportunidades, principalmente debido a incendios forestales, eventos meteorológicos y la contingencia por influenza aviar.
Sandoval mencionó que esto comenzó a conformarse a fines de 2022 y las emergencias por incendios forestales de comienzos de 2023 contribuyeron a consolidar el espacio, y agregó que: “Desde entonces, ha mantenido un funcionamiento continuo mediante reuniones de coordinación y actividades de capacitación”.
A las reuniones, realizada regionalmente, se agregan nueve mesas técnicas nacionales desarrolladas durante el año a raíz de la influenza aviar y convocadas por organismos como Senapred, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), el Ministerio de Salud y Conaf. También el Colegio Médico Veterinario, universidades como San Sebastián, Santo Tomás, Universidad de Concepción y Andrés Bello, además del Cuerpo de Bomberos y entidades privadas.
El trabajo, de acuerdo al director de Senapred Biobío, ya no se restringe a reaccionar cuando ocurre una emergencia.
La directora (i) de la Comisión de Respuesta a Desastres del Colegio Médico Veterinario de Chile e integrante del Consejo Regional de Biobío de Colmevet, Carla Timmermann, señaló que su participación en la mesa de dimensión animal ha sido positiva desde su formación en 2023.
“Hemos destacado la importancia de mantener a la academia (universidades) como parte importante de la gestión para reducción de riesgo a desastres”, apuntó.
En cuanto a Bomberos, estableció que es la primera línea de llamado de la comunidad ante una emergencia. Y han logrado realizar capacitación en temas como la sujeción de animales porque en estado de emergencia siempre es más compleja, y manejo de primeros auxilios.