Hay constante monitoreo por parte de la DGA del Ministerio de Obras Públicas.
En un 96% de su capacidad de almacenamiento se encuentra el embalse Pangue, según los reportes hidroeléctricos del río Biobío de la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas (MOP).
De acuerdo con la información entregada, la estructura está prácticamente llena y, por lo mismo, se realizan monitoreos a las centrales ubicadas en la región.
Por lo demás, esto sucede cuando se avecina un nuevo sistema frontal que se espera llegue a la Región del Biobío este jueves y se intensifique durante el viernes y el sábado.
Ante un eventual escenario de copamiento mayor, procede a acciones controladas de vertimiento, que en el caso de Pangue y Angostura “corresponden a maniobras controladas de operación, pero significan que una parte importante del agua entrante continúa avanzando río abajo. Por eso, el caudal que llega hacia Negrete, Coihue y Nacimiento depende de la suma de estas descargas y de los aportes de otros ríos y esteros de la cuenca”, informó la DGA.
Además, según los datos presentados, el embalse Ralco posee un 70% de su capacidad y Angostura un 82%.
Matías Mendoza, director regional de la DGA, comunicó que “Pangue registra un 96% de su llenado, encontrándose a una cota de 509 metros sobre el nivel del mar”.
Mendoza aclaró que, si Pangue llega a su máxima capacidad de almacenamiento, aquello no representa una amenaza: “No significa por sí una falla o un peligro estructural; significa que se completó su capacidad de almacenamiento considerada para su operación normal y, desde ese momento, el agua adicional que ingrese debe ser evacuada, ya sea por sus turbinas en generación o, cuando sea necesario, a través de sus vertederos y/o compuertas”.
“Estos embalses dejan de tener capacidad para retener nuevos aportes y sus caudales deben continuar aguas abajo en su respectivo cauce”, aseveró.
También aclaró que el embalse Pangue es una central hidroeléctrica de pasada. Por lo tanto, permite una regulación acotada y de corto plazo, asegurando que “no tienen una capacidad significativa para controlar crecidas”.
Finalmente, concluyó que la DGA mantendrá bajo monitoreo la operación de la central ante los eventos meteorológicos que se esperan.