El Ministerio de Obras Públicas (MOP), en el marco de los sistemas frontales registrados en la Región del Biobío, mantiene el monitoreo de las rutas estructurantes en los sectores precordilleranos y cordilleranos de Alto Biobío y Antuco, con el fin de resguardar la conectividad de las comunidades.
Así, durante la emergencia del pasado jueves en la zona cordillerana, se requirió remover una roca de grandes dimensiones que representaba un riesgo importante para quienes transitaban por la vía. El hecho se registró en la provincia de Biobío, específicamente en el km 73 de la Ruta Q-61, que conecta hacia Alto Biobío.
“Se trató de una maniobra que requirió planificación técnica, maquinaria pesada y personal altamente especializado de Vialidad, permitiendo despejar la vía y restablecer condiciones seguras para el desplazamiento de vecinos, servicios de emergencia, transporte y actividades productivas del territorio”, señaló el seremi de OO.PP., José Piña.
Al mismo tiempo, desde el MOP afirmaron que la Dirección de Vialidad ha desarrollado un trabajo ininterrumpido a través de sus equipos de Administración Directa y de los contratos globales de conservación, recorriendo diariamente la red vial para monitorear el estado de los caminos, identificar de manera preventiva posibles riesgos e intervenir oportunamente frente a situaciones que puedan afectar la seguridad de las personas o la continuidad del tránsito.
“Pero nuestro trabajo no se limita a responder cuando ocurre una emergencia. Existe una labor preventiva que se desarrolla todos los días, inspeccionando rutas, verificando el comportamiento de taludes, monitoreando cauces y escurrimientos, retirando material menor cuando es necesario y manteniendo disponibles los equipos”, complementó el encargado regional del MOP.