A los 65 años falleció el rector del Colegio Concepción Chiguayante, entregando un importante legado pedagógico.
A los 65 años de edad falleció Vladimir Jesús Ramírez Rebolledo, rector del Colegio Concepción de Chiguayante, quien tuvo una reconocida trayectoria dedicada a la pedagogía.
Anteriormente, había ejercido el mismo cargo en el Colegio Chileno Árabe y en el Colegio Concepción Pedro de Valdivia, dejando una importante huella en la educación de la comuna de Concepción.
Como un hombre generoso con sus conocimientos, que ejercía el liderazgo sin esfuerzo y de forma natural, lo definió Claudio Rocuant Castro, presidente de la Respetable Logia “Paz y Concordia” N°13.
Rocuant fue una de las decenas de personas que este miércoles participaron del velatorio y de la ceremonia fúnebre realizada en el Templo Masónico, ubicado en el Barrio Universitario de Concepción.“Era muy agradable compartir con Vladimir”, comentó, junto con destacar que se quedará con el recuerdo de un caballero instruido, afable y culto, que transmitía sus enseñanzas y destacaba por su empatía en cada acto.
“Sabía de muchos temas en profundidad. Siempre estaba leyendo respecto a alguna materia que después comentábamos. Una persona de buen humor y de conversaciones gratas, ya fueran profundas o mundanas”, mencionó.
Para Rocuant Castro, Vladimir dejó la impronta de ser una persona estudiosa y sincera, además de poseer una admirable capacidad de planificación. En ese sentido, señaló que trabajó junto a él, por lo que lo reconoce como alguien que manejaba muy bien las relaciones interpersonales y que era muy exigente con la puntualidad.

Coemco
En tanto, Juan Francisco Fernández, presidente de la Corporación Educacional Masónica de Concepción, señaló que “al recordar a don Vladimir no pensamos en un cargo o en un título, sino en el maestro que siempre estaba ahí. Se nos queda su paz, su sencillez y esa lección que nos dio sin decir mucho: la verdadera grandeza está en ser, ante todo, una buena persona”.
“Lo que más vamos a extrañar de él es lo cercano que era. Era de esas personas que escuchaban de verdad, sin juzgar y con mucha paciencia”, agregó Fernández, quien relevó que inspiraba confianza desde el primer saludo y siempre lograba hacer sentir que la opinión de los demás importaba.
Respecto de su sello como maestro, indicó que “fue la cercanía. Él no necesitaba imponerse para que lo respetaran; bastaba con verlo cada mañana saludando a los estudiantes por su nombre antes del primer timbre”.
Como un líder natural, el presidente de la corporación resaltó que Vladimir Ramírez enseñó a toda una comunidad que para dirigir un colegio no hace falta alzar la voz, sino confiar en los demás: “Estar presente y ayudar al resto a sacar lo mejor de sí mismos. Esa es la huella que nos deja”, concluyó.
Los restos de Ramírez Rebolledo fueron trasladados al Cementerio General penquista.
Vladimir Jesús Ramírez Rebolledo nació en Concepción el 30 de septiembre de 1960. Estudió en el Colegio de los Sagrados Corazones de Hualpén y cursó sus estudios superiores en la Universidad de Concepción, primero en la carrera de Biología Marina y luego en Pedagogía en Español, titulándose en 1986.
Realizó diversos estudios de posgrado, entre ellos: una Especialización en Administración y Planificación Educacional en la Universidad de Concepción; un Magíster en Currículo y Evaluación en la Universidad Complutense de Madrid; un Magíster en Gestión Educacional en la Universidad del Desarrollo; y un Diplomado en Cultura Árabe e Islámica en la Universidad de Chile.