El Museo Pedro del Río Zañartu pretende devolver cinco momias que se sospecha serían de pueblos originarios de la costa norte de Chile.
El Museo Pedro del Río Zañartu busca devolver cinco momias del norte a pueblos originarios. Aún no se conoce el origen de los cuerpos ni cómo llegaron a la casona del museo. Sin embargo, la investigación para determinarlo se encuentra en proceso.
El museo ya tomó una decisión, según Radio Bío Bío. Así lo manifestó Valentina Valencia, conservadora, restauradora y directora del museo: “Vamos a intentar hacer una devolución o vamos a tomar el mejor camino para estos cuerpos, tratando de respetar la historia, de reconstruir este quiebre que se produce al sacar estos cuerpos de una región a otra”.
“Estamos en Biobío, bastante alejados de su lugar de origen y, por ende, nuestra investigación va a ser bien profunda, ética, bien consciente y respetuosa con los pueblos originarios“, declaró.
Se estima que las momias llegaron al museo entre las décadas de 1950 y 1960, pero solo dos de las cinco estuvieron en exposición hasta 2001 y 2003. En esos años se acordó prohibir su exhibición.
Las momias también poseen sus ajuares funerarios, como el textil que envolvía los cuerpos. Sobre aquello, Valencia señala que “podríamos averiguar el tipo de lana, a qué animal corresponde. los análisis deberían ver el tipo de tejido, para poder dilucidar bien a cuál cultura del norte corresponden”.
Esta información podría ser relevante para determinar el lugar específico de donde provienen: “Si bien sabemos que las momias pertenecen al norte grande del país, hay algunas que, por los artefactos que están presentes en su ajuar funerario, deberían corresponder a pueblos costeros”.
Por lo tanto, dos de las momias podrían pertenecer a los changos y las otras tres podrían ser de pueblos costeros de Iquique.
El director ejecutivo del parque museo, Mauricio Gutiérrez, pretende ejecutar la devolución con rapidez para evitar que los cuerpos se sigan deteriorando: “Hago el llamado a que nos asistan, nos ayuden (…) para que podamos salir adelante con esto. No puede ser que llevemos décadas con estos cuerpos momificados que se están deteriorando porque no es su clima, la humedad”.
Finalmente, el museo ha indicado que se han comunicado con comunidades e investigadores del norte del país, pero hace falta realizar algunos análisis a los textiles y cerámicas para conocer el origen y poder devolverlos a los pueblos originarios.