Desde el lunes 12, el tramo del enlace del viaducto operará con menor espacio y tendrá un corte total nocturno entre el 15 y 16 de enero, por trabajos de reposición.
Desde este lunes 12 de enero, el tránsito en el enlace Puente Perales operará con reducción de pistas y enfrentará un corte total nocturno debido a las obras de reposición del viaducto. La medida, anunciada por el Serviu en conjunto con el municipio de Talcahuano, contempla una modificación prolongada hasta fines de febrero y un cierre completo en el tramo del enlace de la Autopista Concepción–Talcahuano durante una noche específica, con desvíos previamente coordinados.
En dicho contexto, el plan de manejo de tránsito considera dos escenarios diferenciados. Entre el lunes 12 de enero y el 27 de febrero se aplicará un acostamiento de vías, reduciendo la circulación a una pista por sentido en el tramo intervenido. A ello se suma un corte total y puntual de la autopista, indispensable para ejecutar maniobras estructurales que no pueden desarrollarse con flujo vehicular activo.
Dicho cierre completo se realizará entre las 21:00 horas del jueves 15 y las 7:00 horas del viernes 16 de enero. Durante ese lapso, el tránsito será desviado por la calle Monseñor Alarcón para salir por Jaime Repullo, el mismo esquema utilizado en etapas anteriores de la obra.
“Ese va a ser el único momento en que el tránsito va a estar totalmente cortado”, enfatizó la directora regional del Serviu, María Luz Gajardo, subrayando que el horario nocturno busca minimizar el impacto en los desplazamientos cotidianos.
Estas medidas se enmarcan en la ejecución del Tramo 1A del proyecto de mejoramiento de la Autopista Concepción–Talcahuano y su conexión con el corredor de transporte público de avenida Colón, una iniciativa que —según revelaron— ya supera el 35 % de avance y que constituye uno de los frentes de obra más relevantes del sector.
Según explicó Gajardo, el proyecto ingresó a una fase crítica, asociada a la postura de vigas y a la pavimentación de nuevas calzadas, lo que obliga a alterar temporalmente el esquema habitual de circulación en este punto neurálgico. Se trata, señaló, de un hito constructivo necesario para asegurar la continuidad y el estándar definitivo del nuevo enlace.
Desde el organismo añadieron que la programación responde también a criterios estacionales. “No hay una época ideal, pero esta es una buena época, durante el periodo de vacaciones, cuando tenemos menos tráfico del que suele haber en este importante sector de conexión”, indicó Gajardo, quien proyectó además que las dos pistas bajo el puente deberían estar completamente repuestas antes del inicio de marzo.
En paralelo, el municipio de Talcahuano ha asumido un rol activo en el seguimiento de estas medidas. El director de Planificación, Héctor Silva, señaló que se ha trabajado de manera coordinada con el Serviu y que la reducción de pistas se concentra en un tramo acotado, de entre 100 y 150 metros, en la zona circundante al puente. “Vamos a estar en permanente monitoreo y a evaluar el impacto que tenga esta reducción sobre los vecinos”, sostuvo.
En esa misma línea, Silva recalcó que la medida no es inamovible y que existe margen para introducir ajustes si la congestión resulta excesiva. “El corte está sujeto absolutamente a modificación. Si vemos que tiene demasiada dificultad en las mañanas o en las tardes, habrá que tomar medidas: trabajar de noche, abrir en horarios punta o hacer ajustes”, afirmó, apuntando a compatibilizar el avance de la obra con la dinámica diaria de la ciudad.
La experiencia reciente de otras intervenciones en el eje Colón, como el corte de agua asociado a trabajos en la matriz, también ha servido como referencia para la gestión local. Desde el municipio señalaron que la comunicación se realizará principalmente a través de redes sociales y medios de comunicación, reconociendo que avisos casa por casa resultan impracticables dada la magnitud territorial del impacto que genera el enlace Perales.
Más allá de las molestias temporales, las autoridades coinciden en que se trata de una obra largamente esperada y estratégica para Talcahuano. La reposición definitiva del Puente Perales permitirá cerrar un ciclo abierto tras el accidente que lo inhabilitó en 2020 y mejorar de forma estructural uno de los accesos clave de la comuna. En ese equilibrio entre incomodidad presente y beneficio futuro se juega, por ahora, la paciencia de quienes transitan a diario por este punto neurálgico del Gran Concepción.