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Cibercrimen: delitos contra menores y acceso ilícito a redes sociales concentran investigaciones de la PDI

En el aniversario 91 de la institución, el jefe de la brigada especializada en la Región, subprefecto Andrés Contreras, mostró su preocupación por esta situación y reiteró el llamado a generar controles a nivel familiar para evitar nuevos casos donde las víctimas sean niñas, niños o adolescentes.

Por: Pablo Carrasco 07 de Julio 2024
Fotografía: Isidoro Valenzuela

Un llamado de atención realizó la Policía de Investigaciones (PDI), debido al alto número de detenciones, producidas desde el año pasado a la fecha, relacionadas con delitos contra menores de edad, usando el acceso a internet y redes sociales como medio para acceder a niñas, niños y adolescentes.

Así lo sostuvo el jefe de la Brigada Investigadora del Cibercrimen en la Región, subprefecto Andrés Contreras, en el contexto del aniversario 91 de la institución.

“Desde el año pasado a la fecha, la cifra que llevamos de detenciones por este tipo de delitos está cerca de las 40 detenciones. Nosotros todavía tenemos investigaciones en curso respecto a ese delito”, indicó el oficial.

En este sentido, el jefe de esta unidad especializada, una de las tres que existen a nivel nacional, sostuvo que este trabajo investigativo se da mediante esfuerzos realizados desde distintos sectores, que incluyen, por cierto, a las empresas privadas de servicios digitales entre otras.

“La forma en que nosotros trabajamos es a través de denuncias, pero también tenemos cooperación con organismos privados, donde hay uso de plataformas, hay uso de redes sociales, que llegan a este organismo privado porque son reportados, las empresas lo reportan y a nosotros también como organismo policial. Esto se basa en lo que es la cooperación internacional y el relacionamiento estratégico”, detalló Contreras.

Investigaciones en curso

Lamentablemente, los delitos asociados al uso de las nuevas tecnologías se mantienen y aún más lamentable es que las víctimas de una parte de esos ilícitos son menores de edad.

De hecho, en la actualidad, el trabajo de los detectives del Cibercrimen se aboca a establecer los alcances que tuvo uno de esos cuarenta detenidos en el último periodo, donde la experiencia de los oficiales de la PDI tiene identificado un patrón común.

“Hay un caso, por ejemplo, donde se detuvo a una persona, y aquí se nos da todo este concepto que empieza por contactar (a la víctima), por tratar de ser amable con ella y formar este lazo de amistad, entre comillas, para empezar esta relación de confianza”.

“Es uno de los casos que tenemos en investigación, donde hasta el momento llevamos 7 víctimas, pero no son solamente siete víctimas de acá, porque ustedes saben también que el delito informático y el delito que se comete a través de internet no tiene frontera. No hay barrera”, agregó el subprefecto de la PDI.

Porque ese es otro de los peligros de los delitos informáticos, donde el autor de éstos puede estar a miles de kilómetros de distancia de sus víctimas, como explicó el jefe de esta Brigada.

“Hemos encontrado víctimas desde el sur de Chile y desde el centro de Chile. Y ahí pudimos comprobar también que había ciertos pagos y transferencias de dinero que se habían realizado. Es el delito de producción de material pornográfico infantil. Ese es uno de los casos”.

“En una de las investigaciones del año pasado que se realizó, efectivamente hubo más de 20 mil archivos que se encontraron en una sola persona. Y eso llama la atención, de una persona con demasiado material. Porque hay algunos casos que encontramos con cinco o diez imágenes o videos, pero hay otros que superan la cantidad estándar que nosotros manejamos de material. Y eso también viene después asociado a la pena”, expresó el oficial.

Control parental

Por todo esto, el subprefecto Contreras, reiteró la necesidad que exista un control familiar para los contenidos y contactos que mantiene los menores de edad, porque de la misma manera que evoluciona la tecnología, lo hacen las técnicas de los delincuentes para poder acceder a niñas, niños y adolescentes.

“De todas maneras, la supervisión y el control de los adultos es primordial en lo que es el controlar la información que se traspasan o que traspasan los menores de edad a través de sus equipos tecnológicos. Ese es el primer control que debiéramos tener”.

“También tenemos, por ejemplo, muchos casos que se descubren en los colegios, en centros educacionales. Sin embargo, no sólo los colegios son el primer ente controlador propiamente tal, esto debiera venir de las casas. La educación en esto y como muchos otros aspectos, debiera venir del entorno familiar”, enfatizó.

“La educación, la concientización en el uso de la tecnología es primordial, así como también aprender a utilizar los elementos tecnológicos que tenemos. Porque muchas veces, por un descuido o por un error, a usted, por ejemplo, su hijo le puede tomar el teléfono y se saca una foto, con ribetes sexuales, pero aquí el denunciado va a ser usted. Entonces, ese uso y ese control obviamente también pasa por los adultos”, aseveró el jefe de la Brigada del Cibercrimen penquista.

Otros delitos

Pero además la Brigada de Investigación del Cibercrimen de Concepción también concentra su accionar en otros ilícitos que tiene como base el uso de tecnologías informáticas, como detalló el jefe de la unidad.

“Los delitos que más denunciados dicen relación con aquellos en donde se usa la tecnología, pero son aquellos delitos en donde tiene una arista informática. Por ejemplo, cuando una persona la amenaza por Facebook. Ese delito, si bien es cierto, es un delito de amenazas, el hecho de que se use una plataforma informática es lo que permite que nosotros intervengamos.”

“También delitos relacionados con usurpación de nombre y otros, por ejemplo, que dicen relación con extorsiones a través de redes sociales o de aplicaciones como WhatsApp o correo electrónico”.

Pero en este listado de otros delitos que forman parte de aquellos que investiga la brigada, hay uno que sobresale, indicó Andrés Contreras.

“Aquí en la zona lo que más lidera es el acceso ilícito. El acceso ilícito se da cuando la persona o hablemos de ciberdelincuente, supera las barreras técnicas de un sistema informático. Eso la nueva ley lo catalogó como acceso ilícito. Entonces, por ejemplo, si una persona logra entrar a su página, a su perfil de Facebook o de Instagram, eso se considera como un acceso ilícito. Obviamente eso en una primera instancia, después de eso viene una investigación en donde se va a descartar o se va a comprobar que efectivamente correspondió a un acceso ilícito o no, porque muchas veces también pasa que a través de, mediante engaño, la persona o los ciberdelincuentes obtienen su código o su segundo factor de autenticación”, manifestó el subprefecto.

Y en este contexto, el representante de la PDI apuntó a un delito que hasta ahora no es muy conocido y que es el de la receptación en el ámbito informático.

“Habla del ataque a la integridad de los sistemas informáticos, el acceso ilícito, el fraude informático, la receptación incluso de bases de datos. Y esa receptación de bases de datos, que a lo mejor puede ser desconocida por el nombre, pasa más, por ejemplo, en que a usted le entreguen una base de datos, por ejemplo, de alguna clínica. Entonces la receptación, eso también es un delito. Porque uno cuando tiene acceso a bases de datos en su trabajo, se supone que lo tiene que manejar dentro de ese ámbito”, cerró el jefe de Brigada del Cibercrimen de Concepción.

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