Ciudad

El trueque: acto político y social que se masifica en el Gran Concepción

Por: Daniela Salgado | 10 de Junio 2019
Fotografía: Sarah Montti

Prendas de vestir, libros, plantas o útiles de aseo, son algunos de los productos que están disponibles para cualquier persona y que viene a revivir, en pleno Siglo XXI, la ancestral práctica del intercambio, aquella que rehúye del dinero y del plástico.

Con un fuerte sentido social y político, el trueque se posiciona con fuerza entre un grupo importante de la población, uno que converge en la concepción de que lo que no es útil para uno puede serlo para otra persona, y así sucesivamente.

Pero no solo eso, las ferias de este tipo son espacios de conocimientos, conversación y colaboración, donde se promueve una economía social que prioriza a las personas por sobre el lucro y apela al consumo responsable y la sostenibilidad.

Si hace un par de años las personas se mostraban incrédulas y dudosas del sistema; hoy, en cambio, las jornadas de intercambio se multiplican y masifican en el Gran Concepción. Un ejemplo de ello, es que en el reciente fin de semana se desarrollaron a lo menos cuatro ferias de trueques.

Intercambio de plantas

La primera partió el sábado, a las 14.30 horas, en dependencias del Liceo Enrique Molina. Se trató de la 7° Junta de intercambio de plantas, esquejas y semillas, que organiza el grupo Amo las plantas Concepción, junto al taller de Medio Ambiente del recinto educacional.

Allí, centenares de personas compartieron conocimientos, semillas y aprendieron sobre el cuidado de las especies.

La iniciativa surgió en un grupo de 10 personas, hace tres años, los que se reunieron para intercambiar plantas nacionales, cosa que no encontraban en otros eventos que se desarrollaban en el Gran Concepción. Así, y en cosa de meses, aumentó el interés y se organizaron tímidamente las primeras ferias de intercambio.

Josefina Bonilla

La más masiva, contó la creadora del grupo Josefa Bonilla, reunió a más de 400 personas; sin embargo, los resultados de la séptima jornada superó con creces esa cifra.

Al año realizan dos jornadas, una en fechas de poda y de plantar y otra en primavera, específicamente en octubre. En ellas, el único requisito es intercambiar o regalar.

“Si bien su fin es el intercambio y fomentar el consumo responsable y de productos locales, este espacio también sirve de vitrina para aquellos que venden u ofrecen productos asociados. O sea, la gente que vende puede asistir pero para promover sus artículos o darse a conocer. Por ejemplo, vendrá un joven que ofrece plantas carnívoras, acá las presenta, las muestra y explica a los que se interesan sus cuidados”, precisó.

Las Vegas

En el patio de una casa, que sirve de pensión para estudiantes y que se ubica en calle Las Vegas 1323, a un costado de la Universidad de Concepción, se desarrolló el sábado pasado la cuarta Feria de Trueke que organiza Andrea Torres.

Los asistentes tenían la opción de intercambiar libros, plantas, ropa, cosméticos u otros artículos en buenas condiciones. Quienes lo desearan, además, podían llegar con prendas para regalar.

Andrea Torres

“La primera vez, no llegó nadie pero hicimos el ritual, pusimos nuestros pañitos con las prendas y nos dimos a conocer entre los vecinos, quienes nos preguntaban en qué consistía. La segunda, ya empezó a venir gente y nos dimos cuenta que más allá del acto de intercambio, éste era un escenario propicio para compartir experiencias, conocer a gente y pasar un rato agradable”, recordó Andrea.

Para la tercera versión, llegaron entre 20 a 30 personas. En dicha instancia, lo que más le impacto es ver niños sorprendidos porque se pueden llevar un producto de regalo.

“Tengo una conciencia humanitaria anticapitalista y creo que hay mucha gente aburrida de comprarle solamente al mercado y bajo sus condiciones. Entonces, esto para mí es contribuir a cambiar el paradigma comercial que tenemos y que mejor que cambiar la mentalidad desde pequeños”, reflexionó.

El espacio es autogestionado, por eso en cada feria están a disposición sopaipillas y café, los que son entregados a cambio de alimentos no perecibles y hortalizas.

Coronel

El colectivo popular feministas organizó, el domingo, una feria de Trueque dirigida a mujeres de Coronel.

“Nos motivó el tema de reducir la contaminación, por eso pedimos que las asistentes traigan sus bolsas ecológicas, reducir el sobreconsumo y fomentar la economía circular”, explicó Daniela Muñoz. 

Daniela Muñoz

Su primera jornada, que esperan replican el próximo mes, reunió entre 30 a 40 personas.

Cada asistente podía llevar de una a 15 prendas, para eso organizaron un punto de acopio tres días antes del evento para así tener un aproximado de cuántas personas iban a asistir al evento.

“Hay cosas por mejorar, pero para ser la primera experiencia salió bastante bien. La próxima jornada haremos un conversatorio y una temática que será el trabajo doméstico”, cerró.

Redes Sociales

El grupo cerrado de facebook Trueque solo mujeres, cuenta – a la fecha – con más de 3.500 perfiles que intercambian en su mayoría, alimentos, prendas de vestir, artículos de bellezas y datos.

“Creé el espacio el 23 de mayo de 2017, luego de notar que en grupos de ventas mixtos había mucha denostación y eran mal utilizados, pensé en tener un espacio que fuera amigable y amoroso para nosotras y que se ajustará a lo que necesitamos”, dijo Javiera Cuello.

En efecto, el grupo tiene como requisito ser mujer y solo utilizar la modalidad del trueque.

Para su creadora, ésto “es una apuesta política de generar estrategia entre nosotras las mujeres y convertirlo en algo tangible. Acá no se permuta porque se le quita el valor monetario que el mercado le asigna al producto”.

Pero no todo es material, allí, las usuarias ofrecen conocimientos, redes de apoyo, cursos y talleres de feminismo u otras materias. Un ejemplo de ello, es que bajo el alero de este grupo se organizaron dos ferias de trueques, una en Concepción y otra en Talcahuano.

Respecto al rango etario, Javiera explicó que si bien es transversal, en el último tiempo ha surgido un aumento de mujeres sobre los 35 años. “Quién más que las madres y dueñas de casa saben lo que realmente necesitan”, precisó.

El trabajo colaborativo en Galería Flotante

Ubicada en Freire 1119, Casa Flotante es un ejemplo de espacio de trabajo colaborativo. En él se desarrollan cinco talleres: Skate, Cartas Magic, Barbarería, Alimentos terrestres y la tienda de tatuajes.

Además, la casa patrimonial es acondicionada para dar visibilidad de los artistas locales, a través de la habilitación de una muralla que utiliza para muestras mensuales.

“La idea surgió en diciembre del año pasado, donde tuve la idea de que esa pared fuera ocupada por mes, con un ilustrador, tatuador o artista gráfico que quiera dibujar, en temática libre, y exponer sus obras acá”, afirmó Natalia Nieves, impulsora de la innovadora iniciativa.

Para concretar la idea de la Galería Flotante, que es autogestionada, Natalia se beneficiada con la modalidad del trueque. Por ejemplo, ha cambiado tatuajes para que le faciliten una amplificadora el día del evento. “Al final, uno presta un servicio por otro a cambio, y ambas partes se ven retribuidas”.

Sin perjuicio de lo anterior, considera que es necesario contar con patrocinadores para que los ayuden con las pinturas y así mantener este punto de encuentro cultural.

Como consecuencia del éxito que ha tenido el espacio, a principios de julio se llevará a cabo un trabajo colaborativo con Casa de Salud que facilitará el surgimiento de una nueva galería.

Pablo Barra

Pablo Barra

Pablo Barra

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