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La señora María ya no está sola: tiene un hogar y quien la cuide

Por: Daniel Nuñez Durán | 03 de Marzo 2018
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Con más de 80 años, seguía cuidando la casa de sus patrones ya fallecidos, la misma donde llegó siendo una niña, acompañada solo de sus perros y en situación de abandono.  Gracias al apoyo de amigos, esta historia tuvo un final feliz.  

Hace dos años, Diario Concepción contó la historia de María del Carmen Herrera Navarro, de 82 años, quien vivía en precarias condiciones en una vieja casona ubicada en Orompello casi al llegar a  Cochrane, sola con dos perritas mayores.   Para complementar su pensión, de $100 mil, trabajaba como cuidadora de autos en su cuadra los fines de semana. Pasaba hambre y frío en una casa que se venía abajo, la misma en la que trabajó toda su vida, desde que llegó a los 5 años, junto a su madre.

El futuro de la señora María era incierto, porque los nuevos propietarios estaban presionando para que dejara la casa. Y, para más complicación,  ella no se atrevía a dejar a sus perritas. Fue entonces cuando llegó ayuda inesperada: el ingeniero y empresario Felipe Elso, gerente general de Sicom Electronics, leyó el reportaje y decidió hacer algo por la señora María. El parquimetrero de la cuadra los presentó y se hicieron amigos. Entonces contactó a su colega Fernando Carrasco, y a la hija de éste, Fernanda, asistente social. Juntos, se pusieron en campaña para buscar soluciones. Primero le consiguieron asesoría legal, y luego se preocuparon por encontrarle un hogar a la señora y sus mascotas.

Finalmente,  después de casi dos años de gestiones, lograron que la señora María ingresara al Hogar de las Hermanitas de los Pobres el jueves 22 de febrero, luego de un periodo cercano a los seis meses en donde estuvo asistiendo periódicamente, de lunes a viernes, en un horario establecido para que fuera conociendo el hogar, familiarizándose con las personas que allí habitan y adaptándose a la rutina del centro de acogida.

“Más allá de los problemas que pudieron  presentarse en el camino, estamos satisfechos porque cumplimos el objetivo y la señora María está feliz”, confesó, muy contento, Felipe Elso.

Por su parte, Fernanda Carrasco cuenta que tomó el caso y se convirtió en su apoderada: “Tuvimos bastante trabajo. Recopilamos sus antecedentes de salud y certificados para que pudiera acceder al hogar. Estaba todo en regla así que no hubo problemas para que ingresara a la casa de acogida”.

Sara y Selva

Sara y Selva eran sus dos perras que la acompañaron durante varios años de soledad. Al no tener personas en su entorno, se refugió en sus mascotas quienes le brindaron la compañía necesaria.

Una de las mascotas fue llevada a un refugio de animales donde la cuidan y le brindan los cuidados necesarios. La otra perrita  falleció la madrugada del 1 de enero, separándose para siempre de su eterna amiga. “Fue complicado, tuvimos que darle mucha contención a la señora María. Era lógico, fue su compañera durante muchos años”, relata Fernanda.

Su nuevo hogar

El Hogar de las Hermanitas de los pobres, ubicado en Angol #1348 se transformó en la nueva casa de María. Allí convive con cerca de 80 adultos mayores con los que ha entablado una amistosa y cálida relación.

Las horas de descanso necesarias, la alimentación en los horarios correspondientes y la compañía de profesionales y asistentes le han cambiado la vida, a sólo una semana de haber ingresado al centro de acogida. Y eso lo cuenta la misma señora María. Su sonrisa actual contrasta con las dudas y reticencia que confesaba hace dos años a Diario Concepción: “Me gusta estar aquí. Las madres y las personas con las que puedo compartir me hacen feliz. Tengo todo lo que necesita una persona de mi edad”.

¿Y qué dice de haber dejado la casa?: “Fueron 80 años en el mismo hogar. Fue más que una vida, pero el cambio me gustó mucho. Creo que era algo necesario”.

El jueves por la tarde, la señora María tuvo la oportunidad de salir del Hogar para pasear. “El primer lugar que fui a visitar fue el barrio donde vivía. Pasé a saludar a los vecinos y amigos que dejé… los que voy a recordar siempre”, destacó.

Las últimas palabras con Diario Concepción se las reservó a Felipe, Fernando, Fernanda y todos los que la ayudaron:  “Les doy las gracias a todos. Fueron un respaldo que cayó del cielo en tiempos muy complejos para mí”.

Así comenzó la primera semana de la nueva vida de la señora María; una historia que, gracias a un grupo de buenas personas, está teniendo un final feliz.

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