Científico local participará en una investigación liderada para profundizar la historia ecológica y evolutiva de uno de los mayores depredadores marinos.
Comprender cómo evolucionó el tiburón blanco moderno y qué factores ecológicos pudieron influir en su historia es uno de los objetivos de un nuevo proyecto internacional que se basará en el análisis de fósiles chilenos y del que participa el doctor Jaime Villafaña, investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).
El estudio forma parte del proyecto Sharks, financiado por el programa Horizon Europe de la Unión Europea, a través de un ERC Starting Grant adjudicado al doctor Jeremy McCormack, investigador de Goethe University Frankfurt de Alemania.
El estudio se enfocará en fósiles de dientes de tiburones provenientes de la Formación Bahía Inglesa, ubicada en la Región de Atacama y reconocida por su importante registro paleontológico marino, para responder preguntas centrales sobre la evolución del linaje del tiburón blanco, un grupo cuya historia ha sido discutida por más de un siglo.
Una de las hipótesis más aceptadas plantea que el tiburón blanco moderno se habría originado a partir de formas fósiles cercanas, en un proceso evolutivo asociado a cambios graduales en la forma de sus dientes.
Para el doctor Villafaña, la investigación representa una oportunidad para destacar la relevancia científica del patrimonio fósil nacional.
“El patrimonio paleontológico chileno posee un enorme valor para comprender la historia de la vida marina y los cambios que han experimentado los ecosistemas a través del tiempo. Su estudio no solo permite responder preguntas científicas de alcance global, sino también relevar la importancia de proteger, investigar y poner en valor estos registros únicos que forman parte de nuestra historia natural”, sostiene.
Particularmente, la Formación Bahía Inglesa conserva evidencias de distintos representantes del linaje, incluyendo formas con dientes no aserrados, con aserraciones incipientes y con dientes completamente aserrados, rasgo característico del tiburón blanco actual.
Además hay restos de diversos vertebrados marinos, incluyendo rayas, peces óceos, aves y mamíferos, convirtiéndose en un archivo natural clave para reconstruir antiguos ecosistemas oceánicos del Pacífico Suroriental. Y la ciencia local está jugando un rol clave para profundizar estos relevantes conocimientos.