El Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de la Universidad de Concepción y el Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas (IDSSE) de la Academia China de Ciencias unen fuerzas en una misión sin precedentes. A bordo del buque Tan Suo Yi Hao y el sumergible tripulado Fendouzhe, científicos chilenos descenderán físicamente a más de 8.000 metros de profundidad.
La exploración del océano profundo está a punto de escribir un ambicioso nuevo capítulo frente a las costas de Chile. En poco más de una semana, zarpa desde Valparaíso la Expedición Conjunta China-Chile a la Fosa de Atacama (JCATE, por sus siglas en inglés “Joint China-Chile Atacama Trench Expedition”), una iniciativa que marca un hito en la cooperación científica internacional y promete redefinir nuestra comprensión de los ecosistemas hadales.
Liderada por el Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas (IDSSE) de la Academia China de Ciencias y el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de la Universidad de Concepción, la expedición cuenta con el buque de investigación Tan Suo Yi Hao y, como joya tecnológica, el sumergible tripulado Fendouzhe (“Luchador”), capaz de llevar a tres personas a los puntos más profundos del planeta, realizar mediciones y recolectar muestras utilizando un brazo robótico.
“El IMO 2.0”: Un salto cuántico en investigación
Para el Dr. Osvaldo Ulloa, director del IMO y co-jefe científico de la expedición, esta misión representa el inicio de una nueva era: “Esta es la posibilidad de acceder a tecnología de vanguardia y equivalente a ser invitados a una misión espacial tripulada. Pasamos de investigar el océano mediante sensores y sistemas operados a distancia a estar físicamente allí, a 8.000 metros de profundidad, realizando mediciones, recolectando muestras y observando todo con nuestros propios ojos”.
Objetivos de la Misión
La expedición, que se desarrollará de enero a marzo, apunta a metas científicas de alto impacto: desde el posible descubrimiento de nuevas formas de vida adaptadas a presiones extremas hasta el estudio directo de la geología de la fosa mediante la primera recolección in situ de muestras a lo largo de un extenso tramo, clave para comprender, entre otros aspectos, los procesos que generan los grandes terremotos y tsunamis de la región. A ello se suma la búsqueda de ecosistemas quimiosintéticos hadales, cuya eventual confirmación permitiría demostrar que estas comunidades biológicas únicas, independientes de la luz solar, podrían estar ampliamente distribuidas en las fosas del planeta, un hallazgo con potencial de convertirse en noticia mundial.
La tripulación científica chilena incluye investigadores de la UdeC, U. Austral, PUC, U. de Valparaíso y SERNAGEOMIN, destacando además la participación de mujeres científicas y jóvenes investigadores en roles de liderazgo.