Carta a la directora

¿Nuevo ciclo político?

Por: Equipo Digital 10 de Enero 2022

Señora Directora:

Los observadores atentos a la contingencia política chilena, señalan con cierta insistencia que, con la elección presidencial, se ha inaugurado un nuevo ciclo político.

Título llamativo, pero ¿Cuáles son realmente las características y componentes que sostienen esta premisa? ¿Significa acaso una nueva camada con jóvenes políticos?

Definir y asumir que realmente existe este cambio de ciclo, a mi juicio, requiere, además de los cambios conductuales que asuman los nuevos actores, evaluar y analizar las etapas o procesos políticos anteriores y, digámoslo con claridad, eso está pendiente.

El periodo de la Unidad Popular y de la “dictadura cívico militar” no han sido suficientemente analizados, ni evaluados con la claridad y profundidad que requieren. Estos marcaron y transformaron la vida social, política y cultural del país y de la sociedad. Esfuerzos han existido, pero no pasan de ser análisis coyunturales, parciales y particulares de algunos esforzados investigadores y analistas. Una visión integral y asumida por los partidos seguidos de un análisis autocrítico serio y que los lleve a cambios conductuales, eso, no se ve por ninguna parte hasta ahora. Por supuesto, el análisis de la historia, tiene su tiempo, pero ya es el momento del análisis.

Lo mismo podemos observar respecto de los treinta años de la frágil democracia vivida por el país y que siguieron los negros años de dictadura.

Ahora bien, sostengo qué no podemos diagnosticar con claridad la situación actual si no logramos este análisis, uniendo los tres etapas de la vida antes señaladas, en un solo gran ciclo de vida política que se entrelazan e influyen en las conductas, tácticas y estrategias implementadas por los bloques políticos, las clases y capas sociales que actuaron como sus principales actores y protagonistas en cada fase histórica.

Hay una deuda pendiente que ni los protagonistas políticos, ni los historiadores, tampoco los analistas políticos, han asumido.

Si observamos y definimos la política como una ciencia social destinada a dotar al país de un desarrollo integral con justicia, equidad y de la mano con el respeto al medioambiente, en un marco de relaciones en dónde la solidaridad marque la pauta, lograremos la justicia social tan anhelada.

Si es esta una aspiración legítima, también lo es solicitar que a esta tarea concurran no sólo actores políticos sino actores sociales e institucionales. Y, para que lo sea aún más, debe incorporarse el marco institucional y legal que parirá la convención constituyente.

Mi llamado es que intelectuales, historiadores, sociólogos, filósofos, medioambientalistas, organizaciones sociales y analistas políticos concurran y se sumen a esta tarea.

Juan Luis Castillo Moraga.

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