Carta al director

Carlos Altamirano, Lecciones al 2019

Por: Diario Concepción | 23 de Mayo 2019
Fotografía: Cedida

El 20 de Mayo 2019, a la edad de 96 años, fallece Carlos Altamirano Orrego, figura emblemática del PS y Pro Hombre de la Unidad Popular, sin embargo, a la hora de su despedida, existen infinitas lecciones, buenas y malas, que se pueden sacar de su siempre polémica trayectoria. Quiero resaltar 2 aspectos.

Primero, se lo culpó, por propios y ajenos, del Fracaso de la UP, al “izquierdizar demasiado” la coalición gobernante, frenando a Allende cuando quiso buscar acuerdos. Qué duda cabe que haber tensionado y polarizado la sociedad hacia un extremo, a contracorriente de las grandes mayorías, fue una de las causas de la debacle de la UP.

Qué duda cabe que Altamirano era uno de los hombres (sino él) hombres más influyentes del régimen; pero en política las acciones y decisiones son habitualmente un proceso de maduración colectivo. Con todo, el supo cargar estoicamente el peso de la historia, llegando a señalar: “mientras yo sea el gran culpable del fracaso de la unidad popular, los demás pueden dormir tranquilos”.

Luego fue al exilio, conociendo en Berlín y París la perfecta compatibilidad entre el socialismo y una sociedad de mercado, conociendo de cerca el concepto de socialdemocracia que por esos años tomaba fuerza en Europa, adhiere a él y lo exporta a Chile para impulsar la “Renovación Socialista”, puntapié inicial de la futura Concertación.

Tenemos acá 2 aspectos históricos de Altamirano con plena actualidad en 2019:

a) Entendiendo que en política las grandes decisiones han de ser colectivas, en tiempos de twitter y de voto voluntario, donde todo sucede en tiempo real y la consigna es afirmar el voto duro, existen hoy muchos “Carlos Altamirano” (en su primera etapa), que intentan empujar el tablero político al extremo, y “Trollean” a todo aquel que asume roles de mayor moderación. Debemos aprender de los errores de la historia y no caer en ese juego, el aprendió. Y,

b) el Chile y el mundo de hoy, al igual que el de aquel entonces, vive cambios paradigmáticos. Hoy nuevamente nos enfrentamos al dilema de renovar nuestros discursos y estructuras o quedarnos anclados en nuestro pasado como piezas de museo. Como políticos debemos saber leer este desafío (como lo pudo hacer Altamirano en su segunda etapa), a veces visualizando lo que sucede en otras latitudes, o a veces simplemente oyendo a nuestra gente; las facilidades para ambas expresiones hoy están dadas. Es rol de esta generación provocar esta evolución (no Revolución), no vaya a ser que nos quedemos en la comodidad del Statu quo, y luego digamos, como dijo Carlos Altamirano “Mejor no me Recuerden”.

Alejandro Reyes
Presidente Regional de la UDI

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