Señor Director:
Condicionar el financiamiento a una ley que pretende mejorar el trato a los inmigrantes por un pacto internacional que sólo accede a un libre paso, es completamente incoherente y egoísta.
De acuerdo a la nueva iniciativa, el Estado deberá proteger y respetar los derechos humanos de las personas extranjeras que se encuentren en Chile, sin importar su condición migratoria. Si a esto le sumamos, los resultados de la última encuesta Cadem, la cual señala que el 58% está de acuerdo con la decisión de restarse del pacto migratorio, es claro que la disposición más razonable debiese estar lejos de condicionar el presupuesto del nuevo proyecto.
Porque un buen trabajo parlamentario debería favorecer leyes que promuevan una migración segura, ordenada y regulada, sin poner traba alguna. Y dada la insistencia, cabe recordarle a la bancada socialista y comunista que de los muñequeos políticos nunca resultan en algo bueno, sobre todo cuando se va en contra de la voluntad de gran parte de los chilenos.
Juan Luis López Torres