Carta al director

Almirante Arturo Fernández Vial

Por: Diario Concepción | 11 de Marzo 2018

Arturo Fernández Vial, nació en Santiago de Chile el 15 de marzo de 1858.  Era hijo de José Fernández Labarca y Mercedes Vial Maturana. Con tan sólo 14 años ingresó a la Escuela Militar, para luego trasladarse en 1875 en calidad de aspirante, a la Escuela Naval.

Desde aquí comenzará su carrera militar, y con el grado de guardiamarina se embarcó en julio de 1876 en la Corbeta O’Higgins.  Durante la Guerra del Pacífico tendrá una destacada participación como tripulante de la Esmeralda el 21 de mayo de 1879, combatiendo en la rada de Iquique junto al Capitán Prat y sus compañeros.  Mantuvo izada la bandera nacional en lo más alto del palo de mesana, subiendo a él y clavando las drizas para evitar que algún hecho fortuito arriara nuestra bandera ante el enemigo.

Luego del hundimiento de la Esmeralda, fue rescatado de las aguas de la rada de Iquique por los peruanos, tomado prisionero y canjeado por un marinero peruano de la cañonera Pilcomayo. Por su participación en el Combate Naval de Iquique fue ascendido a Teniente Primero.

Tras la captura del Huáscar, en el Combate de Angamos de 8 de octubre de 1879, es asignado a este barco controlado ahora por Chile, bajo el mando del Comandante Carlos Condell. Vial participa en el bombardeo del Callao y los combates de Chorrillo y Miraflores.

En el año de 1884, obtiene el grado de Capitán de Corbeta y es nombrado Comandante del transporte Angamos.  En 1889 es enviado por el Gobierno de Chile a Europa para supervisar la construcción de los caza torpederos Lynch y Condell.

Al estallar la revolución de 1891, Fernández Vial abraza la causa del congreso y se une al ejército constitucional, asignándosele el cargo de comandante en jefe de la escuadra.

Entre los múltiples cargos que ocupó en su vida militar, lo encontramos como gobernador marítimo de Valparaíso y director del territorio marítimo. Por su labor en 1899 asciende a Contralmirante.

En los últimos años de trabajo en la Armada, realizó instrucción a los guardiamarinas viajando por América y Oceanía. Participó, además, en la inspección de la construcción de varias naves mandadas a construir por Chile, a Inglaterra.

Arturo Fernández Vial se retira a la vida privada en 1916.  Luego de su alejamiento, participa en una serie de acciones altruistas, la creación de escuelas nocturnas y se preocupó de inculcar el deporte y la vida sana.

Un hecho que marcará su imagen en el cariño del pueblo será el conflicto obrero del año 1903, en que portuarios y ferroviarios solicitan mejoras salariales y, al parecer, el conflicto pretendía escalar a acciones violentas. Su participación permitió solucionar el problema sin derramamiento de sangre y con la aceptación por parte de la autoridad de la mayoría de los puntos en discusión, lo que trajo como consecuencia que un club ferroviario de Concepción cambiara su nombre por el de Arturo Fernández Vial, hecho de que por más de 100 años ha destacado al distinguido marinero chileno.

Arturo Fernández Vial murió en Santiago el 6 de noviembre de 1931. Hoy un destacado y popular club deportivo penquista, y una calle del sector Lorenzo Arenas, llevan su nombre.

 

Alejandro Mihovilovich Gratz

Profesor de Historia y Geografía

Investigador del Archivo Histórico de Concepción

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