Carta al director

Apoyar el desarrollo de las familias no fantásticas

Por: Diario Concepción | 07 de Marzo 2018

Señor Director:

Sin necesidad de entrar en la polémica sobre la cuestión transexual y sus reivindicaciones a las que alude la película ganadora del Oscar, quisiera recordar que en nuestro país desde los años 90 se ha instaurado progresiva y transversalmente un enfoque de género que como un mantra político ha permitido focalizar los esfuerzos y recursos disponibles de manera privilegiada, con la tácita intención de querer igualar la cancha,  ampliar el conjunto de derechos a las llamadas minorías sexuales y permitir el ejercicio de las libertades individuales en una sociedad pluralista.

Hasta aquí la historia presente. Si el nuevo gobierno que ha declarado durante la campaña la creación de un Ministerio de la Familia y el Desarrollo Social quisiera apoyar el desarrollo de las familias – sin exceso de paternalismo estatal sino apelando a su rol subsidiario – deberá cambiar el enfoque de género por un enfoque de familia a menos que quiera continuar con la ficticia (fantástica) visión familiar que se construye sólo a partir de la imaginación (fantástica) o de las quimeras (fantasía), generando los incentivos a la conformación, protección, crecimiento y desarrollo de vínculos familiares duraderos, de calidad y fecundos. Para ello un reenfoque familiar de las políticas públicas y la generación de instrumentos de medición de su impacto que cuantifique el valor relacional que esta misma genera (conyugalidad, parentalidad, educación, cuidado, entre otros) es un camino que debería ser explorado por las nuevas autoridades si realmente se quiere alcanzar un resultado distinto. Para ello los bienes relacionales familiares deberán ser priorizados, promovidos e incorporados como un nuevo enfoque a las políticas públicas, ya que lograr el objetivo de alcanzar que más familias sean más familia, sin discriminar abusivamente, sino reconociendo las diferentes necesidades según la conformación familiar, forma parte de un anhelo largamente esperado por tantas familias no fantásticas.

 

Dr. Cristián Vargas Manríquez

Médico cirujano

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