A propósito de la inauguración de la exposición “Julio Escámez: bitácora de un regreso”, en la Casa del Arte “José Clemente Orozco” de la Universidad de Concepción, sería necesario señalar algunos temas.
¿Qué entendemos por Historia del Arte? Más bien, hablemos a nivel local: ¿Historia del Arte en o de Concepción? Primero, al hablar de Historia del Arte hoy, no lo podemos señalar en térmicos decimonónicos (siglo XIX). Es decir, un Arte que debiera “inscribirse” a la unicidad de un “devenir” del Arte, su historia, en un contexto universal-occidental. Segundo, tampoco podríamos hablar de manera taxativa de una Historia del Arte Nacional, también del XIX, como significación positivista del desarrollo del un arte como signo de “progreso”. Y tercero, al señalar las dos preposiciones “de” y “en” tienen por objetivo relacionar una Historia del Arte. Tanto “de” y “en” nos hablan de lugar-tiempo y de origen-diferencia, respectivamente. En el caso de Concepción debiese ser el problema de lo local en un contexto, nacional y global.
Por lo tanto, ¿cuál es el lugar que tuvo y sigue teniendo el Arte a nivel local?, y, ¿cuáles fueron y han sido los problemas del Arte en su devenir histórico, no sólo tomando como referencia el centro político y administrativo de la república, sino también a nivel latinoamericano?. Podríamos, en este sentido, señalar como bibliografía referencial el libro “El Color de Concepción: pintura, grabado, mural, trazos de fin de siglo” editado el año 1999 con el apoyo de Petrox. Allí, la periodista Ximena Cortés hace una lectura relevante al describir e identificar “las claves” de una Historia del Arte Local referido a la formación artística al alero de instituciones. No obstante, habría que incluir algunos elementos.
En particular, en relación a la figura del Julio Escámez, tuvo una formación en la otrora Academia Libre de Bellas Artes, (ALBA). Dicho proyecto, como señala René Louvel Bert (1994), tuvo como actor impulsor al médico cirujano Guillermo Otto Sieber. En dichos espacios, Escámez se formo de manera inicial. Fue la época donde Gregorio De La Fuente trabajó en la relación de su mural de la ex Estación de Ferrocarriles de la ciudad, donde también colaboró. Nacido en Antihuala (Los Alamos, Provincia de Arauco), como bien dijo en un Curriculum Vitae, escrito en primera persona: “Por imperativa vocación desde niño me expresé en imágenes dibujadas y pintadas”. Después de la Alba, desarrolló estudios en la Escuela de Artes Aplicadas de la Universidad de Chile.
Con la creación de las Escuelas Internacionales de Verano de la UdeC, quien fuera su director hasta 1962, Gonzalo Rojas, donde participará en las actividades organizadas para tales efectos en exposiciones, charlas y cursos. No obstante, algo que marca su lugar en el imaginario colectivo local es el mural “Historia de la Historia de la medicina y la farmacia (farmacología) en Chile”, declarado Monumento Nacional en la categoría Monumento Histórico el 01 de septiembre de 2015.
Pero, de varias cosas que se pueden señalar en relación a Julio Escámez en la Historia del Arte Local, es la faceta poco conocida de su relación con Pablo Neruda. Escámez mencionó en alguna entrevista que Neruda compró su primer cuadro al llegar a vivir a Santiago. De la amistad que van a sostener, colaboró en con una ilustración (xilografía) de la edición de “Cuando de Chile”. Y en con los pájaros chilenos de “Arte de Pájaros”, ya en el exilio. También colaboró con ilustraciones en las ediciones de libros de Gonzalo Rojas y Miguel Serrano, entre otros.
El problema de la Historia del Arte Local no tiene por finalidad hablar de la vida de los artistas, sino más bien, de cómo el arte (artes plásticas y/o visuales) se constituyen como problema histórico. Si podríamos definir una aspecto en relación a Concepción, es la incesante afán de formalizar una institucionalidad ad hoc en la formación artística. La universidad la aglutina con la creación de un Instituto de Arte en 1972 no sólo lo referido a la plástica. Con la definición de los departamentos de Artes Musicales, Artes Teatrales, Coro y Orquesta, y de Educción por el Arte, se entiende la creación desde aspectos más amplios.
De esto último, el día de la inauguración de su mural en el edificio de la Municipalidad de Chillán, el 24 de junio de 1972, la prensa de la época informaba que el pintor estaba organizando la cátedra de Pintura Mural para el instituto recién creado por la UdeC. Además mencionó en una entrevista los alcances de aquella obra plástica: “muestro los símbolos institucionales del capitalismo que se ciernen sobre la conciencia de los seres humanos, alienados y sometiéndolos”.
Con el Golpe Militar de 1973, y posterior dictadura cívico-militar, saldrá al exilio. Desde Costa Rica sabrán en Chile en revistas como “Hoy” y “La Bicicleta”. Al regreso de la democracia, volverá a nuestro país a inicio de la década de 1990 para realizar una serie de actividades apoyado por su amigo Nemesio Antúnez. No fue merecedor del Premio Nacional de Arte, pero sí a nivel local obtuvo en Premio Municipal de Arte en 1955 (Concepción).
En consecuencia, nuestra Historia del Arte Local nos habla no de una “modesta” provincia, sino de un lugar en Latinoamérica. Un contexto que fue parte de un proceso mucho mayor mas allá de los márgenes del Mapocho, cosa que evidencia la obra de Julio Escámez.
Javier Ramírez Hinrichsen
Director del programa de Magíster en Arte y Patrimonio
Universidad de Concepción