Política

Carolina Goic: contra corriente batalla la senadora que va cuarta en la carrera presidencial

Por: Luz María Astorga | 20 de Agosto 2017
Fotografía: Romilio Pasmiño G.

Objetivo logrado. Ese fue el balance del equipo publicitario –encabezado por José Antonio Camacho- el lunes, a horas de lanzar el logo y eslogan de la candidata hoy senadora Carolina Goic, cuando por las redes sociales conocidos comunicadores y analistas políticos lo troleaban con ganas.

“Chile resiliente”, con abeja de fondo, no cumplía lo que, por definición, debe ser un slogan: corto, fácil de entender, pegajoso.

Sin embargo, dio una sorpresa: muchos googlearon el término ese mismo día. Y los registros on line indicaron al día siguiente que ellos fueron luego en búsqueda de “Goic”. O sea, algo parecido a lo que sucedió con el Brexit en Inglaterra, cuando al día después de aprobar salirse de la Unión Europa, millones de ingleses fueron al buscador para saber qué significaba en realidad lo que habían votado.

– ¿Con qué se queda, Carolina? ¿Con el éxito publicitario, el impacto, el troleo o la duda sobre si la palabra “resiliente” prenderá rápido entre la gente común y corriente?

– Esto no es solo publicidad, es hacer distinto las cosas, demostrarlo en los hechos. Uno tiene que correr riesgos, ser audaz en ciertos planteamientos. Lo importante es que el eslogan constituye una oportunidad para conversar sobre temas de fondo, de contenido de la candidatura. La palabra resiliente –más conocida de lo que muchos piensan- habla de la capacidad de sobreponerte a las dificultades. Por definición, Chile es un país resiliente. Mira cómo reaccionamos frente a incendios, cómo nos levantamos frente a la adversidad. La resiliencia es un valor, el primer ladrill o a partir del cual construimos algo distinto. Es un desafío.

– Construir de nuevo en tiempos de política dañada, partidos en el suelo, desconfianza a los políticos, a las instituciones, a los empresarios, a las Fuerzas Armadas. Y cuando usted habla de recuperar estándares éticos.

– Mira, recién he pasado días difíciles respecto de mi candidatura. No solo fueron de reflexión, sino de hacer frente a un revés, pero logramos sobreponernos, potenciando la candidatura, con un movimiento de la gente común y corriente -que valoro mucho-, que despertó frente a la posibilidad de que yo no continuara.

Y continúa explicando:

-Por otro lado, el concepto de Patria. Acabamos de reconocer a tres de nuestros mejores hombres (homenaje en el Senado a Renán Fuentealba, Andrés Aylwin y Mariano Ruiz Esquide), de los más coherentes, que marcharon por la Patria Joven de Frei, que fue quien despertó las transformaciones sociales profundas, en lo agrario, en educación, vivienda, con la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb). Y, quizá, una de las frases que más recordamos de Patricio Aylwin es precisamente “La patria justa y buena”, ésa donde cabían civiles y militares. Hoy no tengo dudas -sobre todo desde lo público, de la institucionalidad- que tenemos que ser una patria resiliente.

Saldo en caja

Té verde y muffins. Lo come con ganas. Es hora de almorzar pero ella no tiene para cuándo. Son tiempos de campaña, está animosa como nunca. Afanada por llegar a segunda vuelta y ser “Presidenta de todos los chilenos”. Suena tan convencida… Cada gesto, cada palabra, denota que no resiente el escepticismo de algunos de sus camaradas, de los otros partidos y, de quienes le han negado hasta ahora el sonoro respaldo que necesita.

A Carolina le pudo entrar un cáncer (que venció hace años), pero no otro tipo de proyectiles.

Se lanzó a la carrera (“Sentí que lo coherente era ser candidata”, dijo en TVN), ante la mirada fría de su partido, donde ha sido fuerte la presión por “bajarla”, y la mirada incrédula de tanto ciudadano agobiado por la cantidad de aspirantes para una elección presidencial que sigue sobre arenas movedizas.

Moviéndose sin tregua, dormitando apenas en aviones, arruinando zapatos en calles y pasajes, pasando frío en encuentros comunales, apenas consiguió 2 puntos en las encuestas. “Su principal problema es que la gente no la conoce”, decían en su comando. Se sumaba que quienes la conocían no creían que llegara a noviembre. Pero Goic seguía e insistía: no habrá bajada.

Así llegó a la Junta de fines de julio, en que los DC definieron las listas parlamentarias y dieron el pase a la reelección de Ricardo Rincón quien, condenado por un caso de violencia intrafamiliar en 2002, debía marginarse, según códigos DC. Ese sábado 29, él ganó. Y ella decidió congelar la carrera para reflexionar. En tres días, con un apoyo impensado en la gente, Carolina retomó la campaña, sacó a Rincón (quien ahora denuncia “maltrato a camarada” ante el Servel y la Corte de Apelaciones que lo rechazó 3-0) y ganó 4 puntos en la única encuesta semanal que se publica, la Cadem. Días después, el mismo sondeo le quitó un punto.

Saldo en caja: triple apoyo (llegó a 6%) y más de 3 millones de chilenos que se enteraron de su existencia.

Sobre este piso, vino el lanzamiento del logo y eslogan.

Entonces, con más ganas –a pesar de seguir cuarta- emprendió nuevas salidas. Esta semana, Valparaíso y La Serena. El miércoles 23, debía venir al Encuentro Regional de Empresas, Erede 2017, donde se esperaba protagonizara un debate junto al resto de los candidatos presidenciales, sin embargo, la actividad fue suspendida por la organización, luego que Guillier y Piñera decidieran bajarse.

Visitará las 15 regiones, porque en terreno se ganan las campañas, dice.

Esa gran debilidad

La suya es una cruzada por recuperar estándares éticos y probidad; recrear un bloque amplio de centroizquierda capaz de dar gobernabilidad por largo tiempo, pensar el país en el mediano plazo (“no se puede reinventar cada cuatro años) y hacer todo lo necesario para la gente sienta que se trabaja para ellos. Si tiene que priorizar, habla de reforma previsional (apoya en grandes líneas el proyecto enviado por Bachelet, de un sistema solidario y mixto); luego, una reforma de Salud que reconozca y regule a las Isapre y potencie el sistema privado e, incluya, por ejemplo, el Auge para Adultos propuesto por Lagos), y una ley General de Cáncer. En paralelo, “crecimiento inclusivo y con rostro humano”, del cual hablará pronto su equipo económico.

Por estos días, se conoce su propuesta descentralizadora.

Son muchas las ideas pero la que eligió para debutar es el alma de su candidatura: la probidad.

Entre las medidas ahí figura una que es proyecto de ley de su autoría, ya en segundo trámite en el Senado, que limita a reelección de parlamentarios: 2 para diputados, 1 para senadores. Asunto polémico que se agrava en el caso de su partido, que tiene dos parlamentarios “decanos”, que están desde 1990: José Miguel Ortiz y Sergio Ojeda.

(La UDI también tiene dos y RN uno).

Las cosas han sido y seguirán siendo difíciles para Goic dentro de su tienda. No se trata no más de escándalos de violencia intrafamiliar como el de Rincón. O de turbios enredos de plata con Soquimich, de Julio Ponce Lerou, como el caso del senador Jorge Pizarro, ya demandado por el SII, y el diputado Roberto León. O de incumbentes voraces que defienden sus sillones y buscan a cómo dé lugar una reelección. O de históricos como Juan Carlos Latorre –hoy candidato a diputado- que había sido nombrado como encargado territorial de la campaña y que, desde ese lugar de confianza máxima de la candidata, dijo en entrevista con LT que ella debía dejar la presidencia. O de históricos como Mariana Aylwin que declaran “la mayor debilidad de Goic es la DC”, y que irse de la DC “es una alternativa, pero por el momento vamos a apoyar a Goic con todas nuestras fuerzas”. Mariana había dicho también que muchos DC votarían por Sebastián Piñera.

Larga puede ser la lista de ejemplos.

– Hablando de hacer las cosas bien y recuperar la ética, ¿no sería mucho más sencillo y transparente que quienes no están cómodos se vayan no más?

Lanza una carcajada, algo poco habitual en su correcta y contenida forma de comunicarse. Mira a su asesor de prensa sentado a espaldas mías… Luego retoma su tono:

– Lo primero, lo dije hace poco, creo que para todos los partidos hay un aprendizaje que tiene que ver con que ciertos conflictos se tienen que tratar puertas adentro. No le hace bien a la política que la pauta del día sea la pelea entre uno y otro.

¿Con o sin cálculo?

– Muchas veces ha declarado que esta candidatura es por convicción, no por cálculo. Sin embargo, pasó de querer ir a primarias por ir en primera vuelta. Hubo cálculo ahí.

– Cuando del PS bajó a Ricardo Lagos se acabó la posibilidad de primarias.

– Luego, dijo que tenía varias coincidencias programáticas con el PPD, sin embargo, no llegaron a acuerdo para las listas. ¿En qué toparon?

– A pesar de nuestra disposición, no fue posible el pacto parlamentario con los partidos de centroizquierda. De la misma manera, en materia programática solo se hizo un análisis de los discursos de Guillier y míos. Me parece fundamental generar espacios de discusión de cara a la gente, en debates y diálogos que espero, con las candidaturas ya inscritas, se concreten. Lo he invitado muchas veces.

– Sin acuerdo con la centroizquierda, se fueron con la IC y el MAS. También hubo cálculo ahí. Históricos DC sostienen que el costo de ese pacto es mayor que el ir solos, con menos candidatos y con menos cargos, claro.

– Podría haber habido otro pacto, éste no es lo ideal para mí… Me acomodaba mucho más uno en la centroizquierda. Hoy existe una realidad: necesitamos un socio para poder llevar independientes. En ese contexto la Junta acordó ir con el MAS y la IC. Pero hemos pedido una definición que para nosotros es una línea roja: derechos humanos, respeto a la democracia, condena a las dictaduras, sean de dónde sean (o sea, Venezuela incluida).

– ¿Ahí se entramparon? Porque encima de que venza el plazo, no tienen resultados. Si no lo consiguen irán solos.

-No he estado en el detalle ahora, así es que no estoy en condiciones de pronunciarme.

Sin trampas

– Hablar de hacer las cosas bien impone conductas. Y no se entiende senadora que luego del capítulo Rincón, cuando viene Patricio Zapata a ver las listas parlamentarias de acuerdo a códigos éticos del partido, todos los que estaban anotados pasaron la prueba de la blancura. ¿Cómo comulgamos con eso?

-Qué bueno que me lo preguntas porque hay varias cosas que es bueno clarificar. Vamos a ir más allá de lo legal. Hoy, la inhabilidad para ser candidato es tener un pena de tres años y un día de cárcel. Nosotros decimos que cualquier persona con condena por violencia intrafamiliar o colusión es inaceptable; inaceptable para alguien que se siente a hacer leyes.

Y añade:

-Lo segundo: entiendo que ya hay más de un candidato que no envió sus papeles, después del documento de Zapata. No te voy a dar los nombres, no me corresponde, pero es así. Hicieron lo que correspondía, se inhabilitaron, desistieron de su candidatura.

(¿Estará, entre ellos, por ejemplo, Marcela Labraña, la cuestionada ex directora del Sename, candidata a diputada, defendida por Gutenberg Martínez?).

– ¿No le parece que por el asunto de Rincón quedaron como en segundo plano, a la vista ciudadana, la necesaria inhabilitación en casos como corrupción, malas prácticas, deficiente gestión?

– Lo que hace Zapata es dejar sentado un principio donde ya no hay vuelta atrás. Eso es muy importante. Inicia un camino que vamos a seguir perfeccionando. Nos costó instalarlo porque es cambiar la forma en que habitualmente se han tratado cosas en política y al interior del partido. En la Municipal pasada teníamos candidatos a alcaldes con muy buena votación, pero que estaban siendo investigados o formalizados. Y así perdimos Maipú, que es grande, pero ganamos en credibilidad y consistencia.

– El resto de los partidos no se pronuncia senadora. La felicitaron todos los candidatos –excepto Piñera-, pero no hemos sabido de otras revisiones…

– Tengo claro que como líder me corresponde marcar un camino, es lo que he hecho. Si queremos hacer las cosas distintas, aquí hay una ruta.

Y agrega:

– Si aspiramos a que las cosas cambien tenemos que dar señales muy contundentes frente a las prácticas, a los abusos, a las cosas que generan indignación. Mis primeros planteamientos fueron de probidad, que es una agenda para reconstruir confianza. Yo hablo de un estándar ético más alto, no solo en el mundo político, también en el empresarial. Nadie podrá entender que, si tienen una plataforma mínima, se den las situaciones de colusión (pollos, papel, farmacias), o de integración vertical entre Isapres y clínicas… El problema no es el negocio, es que se haga a costa de la persona que la aseguradora debe proteger: el afiliado. O en pensiones. No se trata de satanizar a los privados. Si partimos de ahí, hacemos una conversación distinta acerca del país que queremos construir. A eso podemos colaborar. Es una oportunidad para todos.

¿Cuánto marca de verdad?

Goic rechaza la “encuestitis”. Siendo cuarta se entiende fácil. Ella argumenta: “Me sorprende cómo se ha reducido la discusión política a las encuestas; ellas determinan si suben o bajan candidatos. Nosotros tenemos nuestros propios datos, que son parte de las herramientas de trabajo para la campaña, pero me niego a validar la encuestitis porque hace mucho daño a la discusión real que es nuestro proyecto país, nuestras propuestas programáticas. Todo queda invisibilizado”.

Los estudios encargados por el partido –según fuentes confiables- indican que a comienzos de agosto la candidata doblaba lo indicado por Cadem. Ya sobre los dos dígitos, en septiembre proyectan algunos estará alrededor de 15%.

La senadora resta importancia y reitera: “Estoy trabajando para ganar en primera vuelta y pasar a segunda. Para mí lo más importante es la sensación en la calle. Cada vez tengo mejor acogida entre la gente común y corriente, gente decente, ésa es la mejor medida de cómo avanza la campaña”.

Enderezar el árbol

Entre las medidas para recuperar la confianza, Goic planteó algunas que –como el límite de reelección parlamentaria- acotan el campo de acción a políticos, Estado y mundo privado.

Algunas:

* Unidades anticorrupción en ministerios y servicios públicos, además de un sistema de alerta temprana coordinado con la Secretaría General de la Presidencia.

* Autonomía constitucional al director de Impuestos Internos. Cargo de 8 años, no dependiente de autoridad de turno.

* Fin de nombramientos vitalicios y a dedo. Transparencia en mecanismos de Consejo de Defensa del Estado, notarías, Conservador de Bienes Raíces y jueves de Policía Local.

* Modificación del Código Penal para que delincuentes de cuello y corbata tengan penas justas, incluyendo cárcel.

* Penalización de la corrupción entre privados. Hoy el pago de coimas al Estado es delito grave y el pago de coimas entre privados no tiene pena.

Otra mirada al caso Frei

-El domingo pasado, en T13, la periodista Pilar Molina puso en duda la seriedad de la acusación del ministro Madrid, en la investigación por la muerte del ex Presidente Eduardo Frei. Sugirió utilización política en año electoral. ¿Qué piensa?

-Quizá habría que revisar la actuación de ella en el caso. Cuál fue su participación, porque entregó información secreta al doctor Enrique París. Entonces, no me extraña su comentario. Luego añade: – Más allá de hacernos parte en la querella, de acompañar a la familia que tiene la evidencia de que su padre fue asesinado por la dictadura, de la traición de la gente más cercana, del chofer, de quien llevaba a las niñitas al colegio, a mí me sorprende que los medios no lo visibilicen. Un ex Presidente, asesinado por la dictadura, con la frialdad y brutalidad que eso significa, un líder articulador de las fuerzas democráticas, o sea un asesinato con la intención de mantener un régimen dictatorial que costó tantas vidas… No puedo entender el silencio de algunos. De Sebastián Piñera, que tiene en su comando a gente involucrada. Y también le planteo un estándar ético a los medios.

Frente a candidatos formalizados

En estos días en que algunos medios –principalmente El Mercurio- editorializan sobre el alcance de una formalización en tiempos de campaña, Carolina comenta:

-En lo público, la formalización aparece como juicio público. Y significa que se inicia una investigación. En esto creo que las instituciones públicas tienen que funcionar y las personas deben tener derecho al debido proceso. Ahora si me preguntas por la formalización en una campaña te digo: Quién fue formalizado no puede ser candidato, independiente de si eso signifique o no culpabilidad. Nosotros tenemos un código de ética: militante formalizado suspende militancia. Si es condenado, la pierde.

Etiquetas