Todo indica que Chile va alejándose lentamente de las catastróficas cifras de la actividad económica registradas en abril (-14,2%), mayo (-15,2%) y junio (-12,9%). Es necesario más octanaje a los motores que impulsan a la economía nacional.
Parafraseando al científico italiano Carlo Rovelli: “La muerte siempre gana al final, porque somos mortales”.