En el caso de Chiguayante, el rápido actuar del municipio hizo que la situación no pasara a mayores. Mientras que en el resto de las comunas del Gran Concepción, las carpas instaladas resistieron los embates del tiempo sin mayores contratiempos y sólo se reforzó la seguridad.
Las fiscalizaciones aumentaron a 678, y ya se realizaron 59 decomisos de productos en mal estado.