Con actividades recreativas de diversa índole, las comunidades educativas buscan entretener a niños, niñas y adolescentes que hasta este año acostumbraban asistir con sus dispositivos tecnológicos al aula.
El problema no es sólo la prolongación de la guerra, sino el riesgo de quedar atrapado en ella sin una forma clara de terminarla. Sin un objetivo político que ordene la acción militar, incluso los éxitos tácticos pierden sentido estratégico.
Advierten que la nueva etapa ya no se limita a un escenario potencial, sino que a la de concretar proyectos.