Así lo sostiene el último catastro realizado por la Fundación Techo, dado a conocer este año. Según el reporte Curanilahue tiene el número más grande de este tipo de asentamientos en la Región. Desde el Serviu se indicó que existe un trabajo con estas familias para mejorar sus condiciones y lograr que puedan optar a viviendas propias.
La importancia de estos recursos están, justamente, en la características territorial que tiene su asignación, basándose, principalmente, en las necesidades que plantean los municipios al Consejo Regional.
En todo 2022 hubo 180 y el año pasado 192. Especialistas aseguran que la clave está en la prevención y que la primera barrera para que ocurra es la familia. Personas entre 15 y 40 años son las que más atentan contra sus vidas. Los hombres superan a las mujeres.