La actividad busca sensibilizar sobre los efectos de la contaminación lumínica en la biodiversidad, la salud humana y la observación astronómica, fomentando además la participación ciudadana.
El trabajo con canes y niños con discapacidad debe tener un claro ordenamiento de los objetivos que tienen las actividades en conjunto, según detallaron especialistas, y el animal requiere de observación especializada.