Dirigido a enfrentar la escasez hídrica, incendios forestales, marejadas e inundaciones, la iniciativa posicionaría a la zona como un referente nacional en resiliencia medioambiental.
Las condiciones ambientales están cambiando de forma inevitable e irreversible, con impactos a organismos que pueden ser menos o más tolerantes, todos con rol ecológico y muchos económico. Prepararse para afrontar nuevos escenarios es clave y en Biobío, y especialmente el Golfo de Arauco con particulares características hay un laboratorio natural para comprender, predecir y proponer estrategias, desafío científico de investigaciones UdeC y del Instituto Milenio Secos.
Las autoridades locales tienen el deber legal —y ético— de liderar con visión, no solo para cumplir, sino para proteger a sus habitantes ante olas de calor, incendios forestales o escasez hídrica.