Desde Ferepa Biobío enfatizaron la necesidad de que la nueva autoridad fortalezca la fiscalización, el combate a la pesca ilegal y la cercanía con los territorios.
Según la casa edilicia el recinto operaba desde el 2 de octubre sin cumplir con la normativa ni con las patentes de funcionamiento requeridas. Además, acumulaba denuncias por obstaculizar el tránsito peatonal con letreros publicitarios.
Tras el megaincendio de enero, las laderas de Lirquén quedaron expuestas a las lluvias. Sin embargo, la hidróloga Alejandra Stehr enfatizó que la posibilidad debe evaluarse según las características de cada zona.