La pandemia ha evidenciado una serie de obstáculos que presenta la Constitución y la distribución de poder en Chile.
Necesitamos, con urgencia, decirle adiós a la era de los combustibles fósiles y, en este sentido, se agradece el liderazgo europeo en este afán.
Es urgente insistir en la activación de programas orientados a paliar el impacto económico de la covid-19, sin afectar al programa fiscal. Es posible que el país disponga de ahorros que fueron creados para momentos de crisis.