Porque una verdadera transformación digital no se mide en megabits por segundo, sino en oportunidades reales para todas las personas, sin importar dónde vivan.
Necesitamos repensar la pertinencia de emisarios submarinos, basado en la necesidad de proteger la salud de la población y los ecosistemas marinos en nuestro entorno inmediato, si queremos entonar con convicción “mar que tranquilo te baña”.