En países como Alemania o el Reino Unido, los empleadores deben evaluar alternativas de recolocación antes de despedir, además de ofrecer capacitación para facilitar la transición laboral.
El verdadero cambio ocurre cuando los ponemos a conversar para colaborar en torno a desafíos comunes: instituciones de educación superior con empresas, el sector público con la ciudadanía, emprendedores con científicos.
Lo relevante es que el rol del directorio no pasa por aprender a programar ni por entrar en los detalles técnicos de un modelo, sino por definir el marco en que la IA se convierte en una palanca real de creación de valor.