Tres décadas que nos enseñan cuán fundamental es el liderazgo científico junto a la visión de autoridades, que junto a la construcción de capacidades humanas permitan enfrentar los enormes desafíos, que sobre todo ahora nos plantea la multicrisis que vivimos en la actualidad.
El desafío de la paridad de género tiene muchas aristas y, por lo tanto, variadas posibilidades para tomar acciones concretas.
El trabajo por una nueva cultura que le de valor al agua en su amplia dimensión, fundamental una educación en los distintos niveles que incluya y ponga en el centro al agua.
Quienes tuvieron la oportunidad de conocer a Emilio Duhart Harosteguy manifiestan que tenía una “voluntad disruptiva” desde muy joven, como una especie de presagio de lo que lograría años después a través de su obra arquitectónica.
En el actual escenario que vivimos, cobran gran importancia las iniciativas que se orienten a generar procesos formativos para que las personas protejan su salud y tomen las medidas de autocuidado que favorezca la salud personal y de las demás personas.
Entre las principales acciones para reducir las emisiones está la migración a sistemas energéticos renovables, como energía solar, eólica u otras. Respecto a la adaptación a las consecuencias del clima, ha de entenderse que la vida funcionará de acuerdo a otros paradigmas: bioeconomía, economía circular, constante anticipación a fenómenos y catástrofes permitirán una mejor subsistencia.