En nuestro país tenemos excelentes resultados que podemos verificar en liceos técnicos donde se llevan a cabo estrategias que alternan aprendizaje en las aulas y talleres con prácticas tempranas en el sector productivo y de servicios.
Nuestro país ha avanzado en la gestión de riesgos de desastres, pero tal vez no a la velocidad que se requiere.