Es fundamental construir un núcleo digital fuerte, con datos seguros, sistemas conectados, mantenimiento automatizado y una arquitectura abierta para la flexibilidad y escalabilidad.
Porque en última instancia, gobernar la tecnología no es decidir qué software comprar, sino qué tipo de organización queremos construir.
El Plan Nacional de Infraestructura 2025-2055 es una oportunidad única para que Chile dé un salto hacia la modernización y sostenibilidad de sus infraestructuras.