En sistemas así, las personas son reducidas a una situación indefensa de reificación, reducidas a la condición de cosa, privadas de la dignidad de ser humanos.
Las universidades regionales tienen el deber de ser "globalmente competitivas, localmente comprometidas" y en consecuencia deben asumir su condición de protagonistas determinantes para el proceso descentralizador y de desarrollo territorial.
La iniciativa del Mineduc no aborda un punto esencial: el cambio al financiamiento de los colegios, que es en base a la asistencia. En ese contexto, Educación 2020 realizó un estudio sobre el escenario financiero que enfrentará el sistema, y anticipa que se podrían generar nuevas brechas en los recursos de los colegios.