Matías Erices subió a la serie Sub 16, creció a un metro y ochenta y ya ganó sus primeros partidos en un torneo ITF contra rivales mucho mayores. Es zurdo, lo entrena su papá y suma puntos para explotar el 2024.
No lo exteriorizan y van “paso a paso”, pero en el acero se ilusionan. Tras ganar a Ñublense recuperaron la punta y podrían distanciarse más.
El Campanil sigue colista y hundido en Primera B.