No podía ser de otra forma que peleando, sacándose dos goles de desventaja y ante 27.011 espectadores controlados. Los morados dieron una lección de garra y años de trabajo para hacer justicia, luego de perderlo todo el 2016.
Más de 27 mil personas acompañaron en la hazaña al León de Collao, que con este triunfo vuelve a Segunda División, tras estar tres años fuera del profesionalismo.
El cuadro británico no tuvo problemas para volver a levantar la copa en su feudo y sacó pasajes para el cuadro principal del Seven de Viña del Mar por décima vez.