El acero apuesta a la solidez en el CAP para trepar a la zona de copas internacionales.
Un camino sinuoso y plagado de obstáculos es el que ha acompañado por años al deporte femenino, que hoy reclama su lugar en la sociedad. Desde disciplinas tan disímiles como la halterofilia o el vóleibol, la igualdad es la aspiración; no más, pero tampoco menos.
Deportistas de la zona y otras localidades del país respondieron al llamado de la Asociación Atlética del Bío Bío y animaron una gran fiesta en Collao.
Durante más de una década estuvo en el CDA, y también defendió a la UdeC en la Liga A1. Por trabajo se mudó a Coyhaique, donde sigue entrenando con la ilusión de volver a competir en un deporte al que llegó, según dijo, porque le planteó un desafío.