Frontel aseguró que el suministro no se ha visto interrumpido y que el monitoreo continuará ante las precipitaciones pronosticadas para el fin de semana.
La central ubicada entre Santa Bárbara y Quilaco mantiene abiertas sus compuertas para evacuar excedentes de agua, una maniobra habitual durante el invierno que, según la empresa y las autoridades, se realiza de forma controlada y coordinada.