La idea es generar un polo de desarrollo productivo para familias de La Araucanía, para lo cual, junto a la Conadi, se busca establecer las condiciones del suelo que harían viable sembrar vid y producir vinos.
Beneficiará a 900 micro y pequeñas empresas de la Región con adquisición de capital de trabajo e inversión, digitalización de negocios y formación, entre otros.
Economistas prevén que se trata de un riesgo real que puede generar menor poder adquisitivo por una baja en el valor real del dinero debido a los altos precios.
De acuerdo con especialista consiste básicamente en una forma de compensación no económica por el trabajo que incrementa los índices de eficacia y eficiencia del rendimiento y la productividad de los colaboradores entre otros.
Mejorar condiciones del trabajador, capacitación e incorporar nuevas tecnologías y más innovación serían algunas de las claves.